El mercado laboral en España cerró 2025 con una tasa de absentismo que ha alcanzado niveles nunca vistos desde que se tienen registros. Según un informe de Adecco, la tasa anual se situó en el 7,6%, lo que representa un incremento de 0,4 puntos porcentuales respecto al año anterior. Esta cifra implica que diariamente faltan a su puesto de trabajo entre 1,6 y 1,7 millones de personas, de las cuales 1,27 millones están de baja médica.
Los datos del último trimestre del año son aún más preocupantes: la tasa de absentismo se ubicó en el 7,8%, el nivel más alto de toda la serie histórica. El informe destaca que estas cifras consolidan una tendencia al alza que ya no puede considerarse un fenómeno coyuntural, sino que se ha convertido en un problema estructural. Las ausencias laborales, según el estudio, se han consolidado como uno de los grandes desafíos del mercado de trabajo, con efectos directos sobre la productividad.
El análisis de las causas del absentismo revela que el incremento se debe casi íntegramente al aumento de las bajas por incapacidad temporal, que han pasado a representar el 5,9% de la jornada laboral perdida, 0,2 puntos porcentuales más que en el año 2024. Adecco señala tres factores principales para explicar esta evolución: el envejecimiento de la población activa, el aumento de los problemas de salud mental entre los trabajadores y la mayor duración de los procesos médicos.
El impacto de este incremento se traduce en una pérdida media de 10 horas mensuales por trabajador, una cifra que supone una carga adicional para las plantillas y para los departamentos de recursos humanos. Carlos Arcas, directivo de Adecco, ha subrayado que el absentismo no es un fenómeno coyuntural, sino una realidad con impacto directo sobre la economía, y que su evolución obliga a analizar la salud laboral como una variable de gestión y no solo como un indicador administrativo.
Las enfermedades profesionales crecen un 6,1%
Otro de los apartados del informe que merece atención es la evolución de las enfermedades profesionales con baja, que han crecido un 6,1% durante el ejercicio 2025. Este incremento está impulsado principalmente por patologías asociadas a movimientos repetitivos, sobrecarga física y posturas forzadas. Más del 80% de estas enfermedades profesionales están vinculadas a agentes físicos, con especial incidencia en el sector de la industria manufacturera.
El estudio destaca que estos datos confirman que una parte relevante del absentismo está relacionada con las condiciones físicas de determinados puestos de trabajo y con la exposición continuada a tareas de alta exigencia corporal. Por esta razón, Adecco considera que esta evolución refuerza la necesidad de avanzar en políticas preventivas más eficaces, principalmente en aquellas actividades en las que el esfuerzo físico y la repetición de movimientos tienen un peso decisivo en la salud de los trabajadores.
El análisis por sectores de actividad revela diferencias significativas en las tasas de absentismo. La industria registra la tasa más elevada, con un 8,3%, mientras que los servicios presentan el crecimiento interanual más elevado, con un progreso de 0,4 puntos porcentuales. La construcción, por su parte, se sitúa en el 6,5%. Estas diferencias reflejan la diversidad de las condiciones de trabajo y de la exposición a riesgos laborales en los diferentes sectores. Hay actividades concretas que superan con creces la media nacional. Es el caso de las actividades postales y de correos, donde la tasa de absentismo se sitúa en el 13,2%. Según Carlos Arcas, el absentismo se concentra en sectores con exigencia física más elevada y menor margen de flexibilidad, lo cual agrava los problemas de cobertura de puestos de trabajo y aumenta la rotación laboral. Esta concentración del absentismo en sectores concretos supone un desafío añadido para la gestión de las plantillas.
El impacto del absentismo sobre los costes laborales
El informe también analiza los efectos del absentismo sobre el funcionamiento del mercado laboral. El incremento de las ausencias está elevando la demanda de empleo temporal, especialmente para cubrir bajas, e incrementa la presión sobre los costes laborales de las empresas. Además, el absentismo genera dificultades para cubrir vacantes en sectores críticos e incrementa la rotación y las tensiones organizativas dentro de las plantillas. Arcas ha explicado que el absentismo está cambiando la manera en que las empresas gestionan sus plantillas. Las compañías necesitan más flexibilidad, mejores políticas de salud laboral y nuevas estrategias de organización del trabajo para hacer frente a un fenómeno que, lejos de remitir, se ha consolidado como uno de los principales retos para la gestión de recursos humanos. La necesidad de cubrir bajas imprevistas obliga a las empresas a mantener reservas de personal temporal que encarecen los costes operativos.
El informe de Adecco concluye que el mercado laboral español se enfrenta a un cambio de paradigma en la gestión de la salud laboral. El absentismo, que durante años fue considerado un problema menor o un indicador administrativo sin mayor relevancia, se ha consolidado como un factor crítico de competitividad empresarial, con impacto directo en la productividad, la cobertura de puestos de trabajo y la estabilidad de las plantillas.
El documento recomienda a las empresas que adopten políticas preventivas más eficaces, que apuesten por la digitalización de los procesos de gestión del absentismo y que incorporen la salud laboral como una variable estratégica en la planificación de las plantillas. La inversión en prevención y en mejora de las condiciones de trabajo puede reducir la incidencia del absentismo y mejorar la productividad, pero requiere un cambio cultural que todavía no se ha producido en la mayoría de las empresas españolas. El estudio advierte que, si no se pone remedio, el absentismo continuará creciendo y se convertirá en un freno para el crecimiento económico y para la creación de empleo de calidad.