Naturgy debe iniciar conversaciones con el consorcio ruso Yamal LNG para decidir cómo abordan la aplicación del veto europeo a la importación de Gas Natural Licuado (GNL) ruso en Europa. Como respuesta a la invasión de Ucrania, y tras el cierre del gasoducto por Ucrania y la reducción de la dependencia energética, el Consejo Europeo decidió el pasado mes de diciembre que a partir de enero no se podría importar GNL desde Rusia a los países europeos, aunque en los contratos a largo plazo como el de Naturgy podrá extenderse hasta enero de 2027.
Pero Naturgy tiene un contrato en vigor de compra con Yamal hasta el año 2038 y desde el año 2013. "La decisión de la Comisión Europea es de fuerza mayor, por lo tanto, se puede dejar de importar sin considerarlo incumplimiento de contrato", ha aclarado en la rueda de prensa posterior a los resultados, con beneficios récord de 2.000 millones, el secretario general y del consejo de Naturgy, Manuel García Cobaleda.
Ahora bien, según ha explicado Cobaleda, el fin de estas importaciones se debe hacer con una negociación entre ambas partes con el fin de "mitigar" los daños de la finalización. Las conversaciones son todavía "incipientes" y hay margen hasta finales de año para cerrar el acuerdo, ya que el veto definitivo comienza a aplicarse a partir del 1 de enero en los contratos a largo plazo como es el caso.
Una de las posibilidades que ha comentado en la comparecencia es el desvío del gas de Yamal hacia otros puertos de fuera de la Unión Europea. Pero cualquier decisión debe ser pactada por ambas partes.
La empresa, más allá de la negociación con Yamal, ya ha trabajado en vías para compensar el gas que dejará de recibir de Yamal.
Pocos días después de cerrar un acuerdo con el reino de Omán para recibir un millón de toneladas de este país, anunció el pasado noviembre un nuevo contrato con Venture Global para comprarle la misma cantidad de GNL durante los próximos 20 años a la empresa de los Estados Unidos. Este millón de toneladas y el millón de toneladas que establece el memorando de entendimiento con el Reino de Omán tienen potencial para cubrir el 80% del GNL que actualmente llega desde Rusia, con quien el contrato es de 2,4 millones de toneladas anuales. El contrato con Venture Global, sin embargo, comienza el año 2030, cuando ya hará tres años que habrán tenido que parar las llegadas desde el país presidido por Putin y castigado económicamente por sus bombardeos y ataques sobre Ucrania.
Con el precio actual del GNL, el contrato establecerá un precio aproximado de 635 millones de dólares al año, unos 548 millones de euros y un precio bastante superior al gas que llega de Rusia. En los 20 años que dura el contrato, habrá desembolsado 10.760 millones de euros aproximadamente, con las variaciones que marquen los precios anualmente. Coincide que, paralelamente, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump estuvo exigiendo durante meses a los países europeos que dejaran de comprar gas a Rusia e incrementaran su compra a los Estados Unidos, amenazando con subir los aranceles si no se hacía. Así quedó plasmado en el acuerdo cerrado en julio, cuando se comprometió a comprar GNL, petróleo y productos nucleares por valor de 700.000 millones de euros en tres años. Naturgy ha puesto con este acuerdo su grano de arena en esta línea.
En cualquier caso, el presidente de la compañía, Francisco Reynés, quiso dejar claro que la empresa "no es un trader de GNL" y aseguró que tiene otras vías para cubrir la demanda de gas.
