No se puede hablar de la autonomía estratégica de Europa, leitmotiv de la reunión del Cercle d’Economia, y no hablar de telecomunicaciones e inteligencia artificial. Lo ha hecho Marc Murtra, presidente de Telefónica, que ha instado a la Unión Europea a asumir los riesgos que supone simplificar la regulación para favorecer el crecimiento de las empresas y la innovación y lograr así que la UE pueda reducir su debilidad estratégica frente a Estados Unidos y China.
“Si coges el valor de las 5 grandes tecnológicas americanas y lo comparas con todo el sector de las telecomunicaciones en Europa, es 68 veces mayor. Necesitamos escala”, ha explicado el directivo catalán. “No tenemos ninguna soberanía en chips, ni en LLM (modelos de lenguaje). De los 50 LLM más importantes del mundo, 28 son americanos, 21, chinos, y uno francés, el 48”, ha añadido, como ejemplo.
“Tenemos una debilidad de autonomía gigantesca. No somos capaces de regular las empresas tecnológicas de Estados Unidos desde Europa. Tenemos unas vulnerabilidades peligrosísimas. Pero vienen más” por la velocidad de la IA. Confía, no obstante, en que “en 4 o 5 años esos retos pueden reducirse” gracias a los activos que tienen Europa y España, si cogen la buena dirección.
Murtra se ha mostrado moderadamente optimista por el hecho de que detecta un giro en las prioridades de regulación en la Unión Europea, hacia la simplificación, algo que reclamaba el Informe Draghi: “Hay unanimidad en la diagnosis. Ahora hemos de ejecutar y asegurarnos de que los objetivos son correctos”, ha valorado.
Esta simplificación, no obstante, requiere asumir riesgos, ha advertido el presidente de Telefónica: “Lo que acaba ocurriendo siempre que hay una simplificación de la regulación es que hay alguien en la organización que teme que, si hay un problema, se achaque a la regulación”. En cambio, “si uno lo regula absolutamente todo, genera unos costes para todos, pero el regulador queda absolutamente cubierto”.
“Queremos simplificar la regulación sin las consecuencias” de ello, es decir, el riesgo de que pueda dejar opciones sin cubrir, ha criticado. “Para poder generar más retorno en las inversiones, tenemos que poder equivocarnos. Y el gran miedo que veo es el miedo al fracaso. Si queremos simplificar la regulación –simplificar, no reducir–, tenemos que entender que el agregado es mucho mejor y va a haber costes”, ha añadido.
La asunción de riesgos en Telefónica
La asunción de riesgos también la promulga para Telefónica, para adaptarse a las necesidades de los clientes y ganar escala para ser una de las grandes telecos de Europa, algo que está defendiendo en los últimos meses dentro de la consolidación que se espera en el sector de las telecos en el continente.
“En Telefónica queremos ser la mejor vía a la tecnología de la gente. Y eso obliga a transformar y a equivocarse, y la compañía tiene que generar todos los incentivos” para que las personas que forman parte de ella sigan ese camino.
