La cadena de supermercados Mercadona ha concretado su apuesta por la fruta de producción local con una cifra significativa: 10,2 millones de kilos de peras procedentes exclusivamente de las comarcas de Lleida durante el periodo del año 2025. Esta adquisición masiva evidencia la implementación de una estrategia comercial que prioriza el aprovisionamiento de producto fresco en un radio de proximidad, con el objetivo declarado de reforzar el sector agrario local y reducir la huella logística. La política de compras afecta a diversas variedades.
La pera de conferencia, caracterizada por su disponibilidad durante todo el año, constituye la base de la oferta estable. A esta, se suman las variedades estacionales ercolina y limonera, cuya comercialización se inició el verano pasado y se prolongará hasta finales del mes de enero del año en curso. Este ciclo de compra ajustado a la temporada permite a la compañía ofrecer productos en su punto óptimo de maduración mientras da salida a la producción agrícola local en sus épocas naturales de recolección.
Red de proveedores locales y relaciones estables
La estructura de suministro se fundamenta en una red de cooperativas y empresas agroalimentarias especializadas y con sede en la misma zona de producción. Mercadona mantiene acuerdos comerciales con varios de estos proveedores, entre los que destacan Nufresco, con sede en Mollerussa; Catafruit, ubicada en La Portella; Apetit Fruits, de Bellpuig; Novacoop Mediterranea, una entidad resultante de la unión de Fruits de Ponent y ActelGrup; y Greenfarmers, localizada en Albatàrrec. Todas ellas actúan como interlocutoras clave para la agrupación y la primera transformación de la fruta antes de su distribución a los centros logísticos de la cadena.
La compañía sostiene que este volumen de compras solo es viable gracias a la calidad constante del producto final y a la buena acogida que este tiene por parte de los consumidores en los puntos de venta. Por otro lado, Mercadona define su vínculo con el sector primario como un compromiso firme y estable, enfatizando que una de sus prioridades estratégicas es garantizar relaciones comerciales duraderas y predecibles con sus proveedores. Esta estabilidad contractual se considera un factor clave para la planificación agrícola y la inversión a largo plazo en las explotaciones.
El modelo de aprovisionamiento de proximidad no es exclusivo de la pera. Mercadona está replicando este esquema con otras frutas de hueso y de pepita de origen local, como son las manzanas, los melocotones, las nectarinas y los higos. En este último caso, para la campaña del 2025, la compañía formalizó la adquisición de 800.000 kilos de higo negro. Esta fruta, de origen dual de las comarcas de Lleida y de las Terres de l'Ebre, se ha suministrado a través de los proveedores Figs Fruits, con sede en Alguaire, y La Coma Fruits, ubicada en Soses.
Este conjunto de acciones responde, según la compañía, a un esfuerzo por consolidar vínculos estables con los sectores agroalimentarios que considera estratégicos. El objetivo declarado es el fomento de un crecimiento económico compartido, la proyección de futuro, la garantía de seguridad en el abastecimiento y el apoyo a la especialización técnica de los proveedores. En este sentido, Mercadona aporta su propio contexto: actualmente, el 85% del total del surtido que comercializa es de procedencia española, un dato que sitúa como indicador de su enfoque de aprovisionamiento prioritario dentro del mercado doméstico.
Paralelamente a las políticas de compra, Mercadona incluye en su comunicación mensajes para la promoción del consumo de fruta, basándose en sus atributos nutricionales. La compañía remarca que la fruta es una fuente importante de vitaminas, minerales y antioxidantes, y que su incorporación a la dieta es fundamental para mantener un patrón alimentario equilibrado.
