Los pioneros del automovilismo de competición en Catalunya surgieron hace casi un siglo de la alta sociedad, de linajes industriales que disponían de dinero para pagarse una afición y unos coches que costaban una fortuna. Se les llamaba gentlemen driver porque eran unos modernos caballeros que, en vez de caballos, conducían máquinas rapidísimas, que solo estaban al alcance de una selecta minoría.

Todavía se mantiene la pasión por el motor en muchas familias empresarias catalanas, de las cuales han salido seis pilotos que han competido en la Fórmula 1 –Paco Godia, Àlex Soler-Roig, Luis Pérez-Sala, Marc Gené, Pedro Martínez de la Rosa y Jaime Alguersuari– y muchos otros que han probado suerte en rallies y carreras de todo tipo. Entre estos últimos están desde David Nogareda Estivill, presidente de laboratorios Hipra, que prefiere las carreras de clásicos; a Carles Palau Mallol, de la familia propietaria de Soler & Palau, que ganó hace años las 24 Horas de Le Mans; o Pepe Martí Sobrepera (Barcelona, 2005), hijo del presidente de Moventia, una joven promesa que, de momento, disputa la Fórmula E.

El gran linaje catalán del automovilismo de competición son los Juncadella, con dos pilotos que disputaron la F1 (Àlex Soler-Roig y Luis Pérez-Sala) y uno que ha estado a punto (Dani Juncadella), así como otros que se dedicaron a todo tipo de rallies y carreras de resistencia. Esta familia es accionista del grupo asegurador Occident y desciende de Francisco Burés Borràs, el industrial que lideraba el textil a finales del siglo XIX. Uno de sus nietos, Josep Maria Juncadella Burés, el de las sábanas Burrito Blanco, se casó con la escritora Mercedes Salisachs Roviralta, que en 1975 ganó el Premio Planeta con La Gangrena. En su familia, incluida la política, destacan varios pilotos:

José María Juncadella Salisachs (Barcelona, 1936) fundó la Escudería Montjuïc y fue campeón de España en la categoría de turismos (GTs). Hasta 2022, presidió la mutua Asepeyo, entre otras compañías. Hermano de los pilotos Javier Juncadella Salisachs, tío de Dani Juncadella y cuñado de Àlex Soler-Roig.

Àlex Soler-Roig Janer (Barcelona, 1932) tuvo mala suerte en la F1 porque no solía terminar las carreras. Casado con Fusi Juncadella Salisachs. Ha dirigido negocios de transportes y de mensajería.

Luis Pérez-Sala Valls-Taberner (Barcelona, 1959) disputó 32 premios de F1 entre 1988 y 1989 con un Minardi. Después fue jefe de un equipo y ejerció de comentarista televisivo y de articulista. Desciende de una estirpe del textil por parte del padre y, por parte de la madre, es sobrino de Luis y Javier Valls Taberner Arnó, ya difuntos, que fueron presidentes de Banco Popular. Los hermanos Pérez-Sala Valls-Taberner poseen intereses inmobiliarios y hoteleros. En 2022 transformaron el Murmuri, de la Rambla Catalunya, que estaba cerrado desde la pandemia, en la actual Casa Sagnier, de cinco estrellas. También son propietarios del Monegal y del Sixties, de La Rambla.

Daniel ‘Dani’ Juncadella Pérez-Sala (Barcelona, 1991) es un habitual de los podios de F3 y de competiciones de resistencia, pero, aunque ha participado en entrenamientos libres de F1, aún no ha tomado la salida en una carrera de la categoría reina. Es hijo de Javier Juncadella Salisachs, histórico piloto de rallies y vicepresidente de la aseguradora Occident hasta 2020. Y es sobrino de dos expilotos de F1: Àlex Soler-Roig y Luis Pérez-Sala (este es hermano de su madre).

El primer piloto catalán en llegar a la F1 fue Paco Godia, en la década de los cincuenta, y los últimos, Marc Gené, Pedro Martínez de la Rosa y Jaime Alguersuari, pero ninguno de ellos sigue en activo, si bien los dos primeros continúan en el mundo del motor.

Francisco ‘Paco’ Godia Sales (Barcelona, 1921- Barcelona, 1990) era un acaudalado hombre de negocios, coleccionista de arte y célebre piloto de carreras. De sus dos matrimonios tuvo dos hijas: Carmen Godia Bull (1944) y Liliana Godia Guardiola (1971), que son fijas en los rankings de millonarios catalanes y del Estado. Nacido en una familia acomodada, en la Guerra Civil, con solo 16 años, Francisco se convirtió en el alférez más joven de las tropas que apoyaban a Franco. Legó a sus dos hijas una gran fortuna, que incluía una participación del 24% de Iberpistas (después integrada en Acesa y, en la actualidad, en Abertis) y también su fondo de arte. La prensa madrileña, eufórica porque Madrid acogerá la Fórmula 1, ha publicado amplios reportajes sobre Paco Godia por ser el primer piloto español que disputó la F1. Entre 1954 y 1958 compitió con un Maserati, que hasta 2015 se exhibió en la entrada de la Casa Garriga Nogués aunque nada tenía que ver con las obras de arte que se exhibían en la planta superior.

Paco Godia Circuit de Pedralbes 1951 / Foto: Cortesia de l’arxiu de la Fundació Francisco Godia
Paco Godia en el circuito de Pedralbes en 1951 / Foto: Archivo de la Fundación Francisco Godia

Marc Gené Guerrero (Sabadell, 1973) forma parte de una estirpe del textil. Uno de sus hermanos, Esteve Gené, está al frente de la empresa familiar y preside actualmente el histórico Gremi de Fabricants de Sabadell. Marc se formó en Inglaterra como economista –Margaret Thatcher le entregó el título en la Universidad de Buckingham– y, sobre todo, como piloto. Compitió dos temporadas en la F1, con Minardi y Williams, ganó las 24 horas de Le Mans y se mantiene vinculado al mundo del motor. Incluso, es miembro del consejo de administración de Fira Circuit, la entidad de Fira de Barcelona que gestiona el circuito de Montmeló. Su hermano mayor, Jordi Gené (Sabadell, 1970) ha sido piloto en diversas categorías, continúa vinculado a la marca Cupra y un hijo de este, Eric Gené Casanovas (Barcelona, 2007), es una joven promesa, ahora en la competición de superkarts.

Pedro Martínez de la Rosa (Barcelona, 1971) ha sido el único piloto de F1 catalán que ha subido al podio –segunda posición en el gran premio de Hungría de 2006– y el que ha pasado por más equipos: Arrows, Jaguar, McLaren, Sauber y HTR. Actualmente, ejerce de embajador de Aston Martin, por donde corre el asturiano Fernando Alonso. Tanto su padre, Jaime Martínez Clotet (1938-2011), industrial del sector del material sanitario, como su tío Pedro compitieron con éxito durante décadas en España y en algunas pruebas europeas. La esposa de De la Rosa, Reyes Ventós, también ha participado en carreras de resistencia y un sobrino, Bruno del Pino Ventós (Barcelona, 2006), está en Fórmula 3.

Jaime Alguersuari Escudero (Barcelona, 1990) en su momento fue el piloto más joven en disputar la F1, con Toro Rosso, pero cambió esta aventura por la música electrónica. En este mundo es conocido por Squire –el apellido de su madre en inglés–. Ejerce de productor y de DJ, desde la ibicenca Amnesia a festivales en Estados Unidos. En el año 2000 fundó el sello discográfico Ànims. Es hijo de Jaime Alguersuari Tortajada (Barcelona, 1950), piloto de motociclismo y fundador de la revista Solo Moto, a partir de la cual formó el grupo editorial y de organización de eventos Alesport.

Pero en el automovilismo catalán hay muchas más figuras que encajan en el gentlemen driver. No se mencionan todos, pero algunos tienen historias sorprendentes:

Alberto Puig Palau (Barcelona, 1908 – Barcelona, 1986). Este industrial de la seda, mecenas y piloto tuvo una vida de película. Él es el Tío Alberto de la canción de Joan Manuel Serrat, si bien este nombre se lo pusieron músicos gitanos, entre los cuales estaba La Chunga, a quien promocionaba, ya que le fascinaba el flamenco. Su familia lo envió a Estados Unidos para formarse en el negocio textil, pero le interesó más el mundo de Hollywood, sobre todo sus actrices, hasta el punto de que se le atribuyen relaciones sentimentales con Barbara Bennet y Dolores del Río. Años después, gracias a sus contactos, la célebre película Pandora, con Ava Gardner y James Mason, se rodó en la Costa Brava, con algunas escenas en Mas Castell, su residencia de Palamós. Hijo de una estirpe de industriales, heredó junto con sus tres hermanos Sederías Puig Carcereny, con fábricas en Reus y Vilassar de Dalt, que entraron en crisis y cerraron a mediados de la década de los sesenta. En la Guerra Civil, estuvo con los insurrectos, pero después fue un antifranquista, y activista antinazi durante la Segunda Guerra Mundial, motivo por el que Francia le otorgó la Legión de Honor. También fue uno de los promotores de la sala de fiestas Bocaccio, liderada por Oriol Regàs y, como este, destacado miembro de la gauche divine, muy vinculado a los intelectuales de la época. Y era un loco del motor, exitoso piloto de todo tipo de carreras en la década de los cuarenta y los cincuenta. Se casó con Margarita Gabarró, de la alta sociedad barcelonesa, con la cual tuvo dos hijos; y fue padre de otro hijo con Isabelle Clerc, una joven francesa con la cual se casó en segundas nupcias, lo que le convirtió en cuñado del actor Michel Piccoli. Como cantaba Serrat, refiriéndose a Alberto Puig Palau, “tiembla con los motores, las muchachas y las flores”. Uno de sus hijos también fue piloto, Alberto 'Tito' Puig Gabarró, pero el más conocido fue uno de los nietos, Alberto Puig de la Rosa (Barcelona, ​​1967), que triunfó en MotoGP (entonces 500 cc). Y, como indica su segundo apellido, es primo de Pedro Martínez de la Rosa.

Enrique Tintoré Torrents (Barcelona, 1913 – Llavaneres, 1973) era hijo de una estirpe de industriales del textil, que también era propietaria de un latifundio en Brasil. Tintoré fue el ganador de la primera carrera automovilística en el circuito de Montjuïc cuando se reabrió después de la Guerra Civil, en 1946, una competición organizada por el RACC y el Frente de Juventudes. Pero, en las grandes carreras posteriores, tuvo mala suerte o averías. En 1949 participó en una prueba de Fórmula 1, en Marsella, con un Maserati, pero se quedó en la primera manga sin posibilidad de disputar la carrera final, ganada por el argentino Juan Manuel Fangio, con el cual se hizo amigo. Se casó con Roser Par, hija de Ramon Par Tusquets, que fue presidente de la Cámara de Comercio de Barcelona (1954-1964), de Fira de Barcelona y teniente de alcalde de Hacienda del Ayuntamiento. Enrique tuvo un hijo que se llamaba como él, que hizo fortuna con la importación de algodón de Texas y Marruecos.

Juan Jover Sañés (Barcelona, ​​1905 – costas de Garraf, 1960) es otro empresario del textil que compitió en las décadas de los cuarenta y cincuenta en las grandes carreras de la época. Estaba entre los participantes de una carrera de Fórmula 1 en el circuito de Pedralbes, pero rompió el motor de su Maserati antes de la salida. En 1953 sufrió un grave accidente en Le Mans y, en 1960, falleció en otro accidente en las costas del Garraf.

Salvador Fàbregas Bas (Barcelona, 1907 – Barcelona, 1985). Presidente de la Federación Catalana de Automovilismo y del RACC entre 1957 y 1977, etapa en la cual esta última entidad pasó de 5.000 socios a casi 100.000. Llevó la Fórmula 1 a Montjuïc en 1969, premio que ganó el mítico Jackie Stewart, pero este circuito urbano se clausuró definitivamente a raíz de un grave accidente en 1975, con cuatro muertos.

En la historia del automovilismo catalán hay muchos más nombres de miembros de alcurnias industriales, sobre todo del textil, como Joan Fernández García (Sabadell, 1930 – Sabadell, 2020), Enrique Coma-Cros Pérez (1936-2022), Francesc Torredemer Marcet (Terrassa, 1843 - Baqueira Beret, 1981)... pero también de otros sectores como el de la obra pública, como Salvador Servià Costa (Pals, 1944), célebre piloto de rallies, cuya familia era propietaria de Servià Costa, vendida en 2002 al grupo Fomento de Construcciones y Contratas.