Tras varios meses de negociaciones, InmoCaixa, filial inmobiliaria de CriteriaCaixa, ha cerrado este viernes la adquisición del edificio Estel a las firmas de inversión internacionales Bain Capital y Freo Group. La operación se ha cerrado por valor de 385 millones de euros. El inmueble, antigua sede de Telefónica en la capital catalana, se sometió a una rehabilitación integral con una inversión de 80 millones por parte de los fondos. En la actualidad tiene como principal inquilino a la farmacéutica AstraZeneca, que ha instalado su centro de innovación mundial.
Situado en la confluencia de la Avenida Roma y la calle Mallorca de la ciudad condal, el edificio Estel tiene una superficie alquilable de 52.000 metros cuadrados, repartidos en 13 plantas y una terraza -que puede albergar a 4.000 personas-, lo que lo convierte en el mayor edificio de oficinas de Barcelona. Además de albergar el hub farmacéutico, acoge también a compañías tecnológicas e internacionales de referencia, con un nivel de ocupación superior al 90%. El inmueble cuenta con las certificaciones LEED y WELL Platinum, así como con los sellos WiredScore y SmartScore Platinum. Cuenta, además, con una variada y moderna oferta comercial, con establecimientos como la cadena de productos ecológicos Veritas.
Esta operación de Inmocaixa, que ha contado con el asesoramiento de la consultora internacional CBRE, se inscribe en el marco del Plan Estratégico 2030 de CriteriaCaixa, según un comunicado difundido por la entidad financiera. Se trata de dar un giro a la cartera de Inmocaixa centrado en la desinversión de parte de los activos, para reinvertir en otros que generen rentas recurrentes con una mayor rentabilidad y potencial de revalorización. La operación anunciada hoy se suma a otras anteriores en el segmento de oficinas de Barcelona, como la compra del edificio Monumento en la Gran Vía, que ubica la sede de Novartis. Una operación que también se fraguó con el fondo Frego, por unos 80 millones de euros. Anteriormente, en 2024, se quedó un inmueble dedicado al sector terciario situado en la calle Berlín, propiedad de Tristan, por el que pagó 50 millones de euros. Con una superficie de 13.280 metros cuadrados distribuidos en siete plantas.
Según datos de CBRE, Catalunya cerró 2025 con 3.472 millones de euros invertidos en el sector inmobiliario, un 41% más que el año anterior y su tercer mejor registro histórico. El segmento de oficinas alcanzó cerca de 770 millones de euros, el 22% del total, con un crecimiento del 73% interanual, reflejo del renovado interés por activos de alta categoría en ubicaciones estratégicas de Barcelona.
Según los últimos datos facilitados por Criteria, la cartera de gestión directa de activos inmobiliarios de InmoCaixa es de 1.406 millones de euros de valor en libros. Del total, un 20% es susceptible de desinversiones, un 43% es alquiler patrimonial y un 37% son activos en desarrollos.
En el paquete de desinversiones, InmoCaixa ha cerrado diversas operaciones de venta de activos residenciales al Govern de la Generalitat. La última, este mismo viernes, con la compra de 128 viviendas en l'Hospitalet de Llobregat, dentro del ya anunciado un acuerdo para la compraventa de 1.064 viviendas de alquiler, que el Incasòl adquirirá por un importe de 87,2 millones de euros. El acuerdo permitirá incorporar estas viviendas al parque público de alquiler asequible de manera permanente.
