Indra superó el año pasado todos sus objetivos. Alcanzó un beneficio neto de 436 millones de euros, un 57% más que el año anterior, después de crecer los ingresos de todas sus divisiones. La facturación se elevó a 5.457 millones, un 12,7% más, empujado por el área de defensa, donde incrementó su cifra de negocio un 36%. La compañía ha anunciado un dividendo de 0,30 euros por acción (más del 20% respecto al de 2024) pagadero el 9 julio.
En un comunicado, Indra destaca que la contratación alcanzó los 16.083 millones de euros, un 122% más que en 2024. Por lo que se refiere a la cartera de Defensa, se sitúa en los 11.336 millones de euros y ya supera ampliamente el objetivo de más de 10.000 millones de euros fijado para 2026.
El ebitda y el ebit del ejercicio de 2025 registran aumentos interanuales del 17% y 18%, respectivamente, y la rentabilidad del grupo mejoró medio punto porcentual, alcanzando un margen ebit del 9,5%. El margen ebit del cuarto trimestre se situó en el 10,8%. El año pasado invirtieron 472 millones de euros en I+D+i. Cerró el año pasado con una deuda de 583 millones.
La compañía establece unos objetivos financieros para 2026 que superan al menos en un 17% los establecidos en el Plan Estratégico 24-26: más de 7.000 millones de euros de ingresos, un ebit mayor que 700 millones y más de 375 millones de flujo de caja libre.
La compañía todavía analiza la absorción de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), de la que es copropietario el propio Ángel Escribano, presidente de Indra. Este subrayó que estos resultados “confirman con contundencia la fortaleza industrial que estamos construyendo”. Indicó que “Indra es hoy una compañía plenamente preparada para liderar los grandes programas de Defensa que España y Europa necesitan, con capacidades tecnológicas, industriales y de talento únicas en nuestro país. Este año hemos dado pasos decisivos consolidando un ecosistema industrial propio con la creación de Indramind, Indra Land Vehicles, Indra Space e Indra Weapons & Ammunitions, que refuerzan nuestra posición como actor integral en la defensa y seguridad del siglo XXI”.
Su cartera de pedidos alcanzó los 16.083 millones, un 122% más que en 2024, de los que 6.790 millones se corresponden con los Programas Especiales de Modernización (PEM), del Ministerio de Defensa, y 1.429 millones con la consolidación de Tess Defense.
Mientras, su contratación neta ha crecido un 138,6 %, hasta los 12.778 millones, tras registrar un fuerte crecimiento en todos los negocios, especialmente en los segmentos de Sistemas de Defensa Aérea y Espacial, Vehículos Terrestres, Sistemas Terrestres, el proyecto FCAS, Armamento y Munición y el proyecto Eurofighter.
Más del doble de sus ingresos en 2025 han provenido de su división Minsait (tecnológica), en la que facturó 3.129 millones, un 4,9% más que en 2024. El segundo en cuantía de ingresos está el área defensa, con 1.407 millones en 2025, un 36,4% más que en el ejercicio previo; Tráfico Aéreo, 523 millones, un 11,7% más; y Movilidad 398 millones, un 10% más.