El trágico accidente de Adamuz a finales de enero interrumpió el tráfico ferroviario en el Corredor Sur, pero también ha abierto una crisis en otros muchos corredores, como el de Madrid-Barcelona, en el que los trenes han empezado a circular a menor velocidad e incluso Renfe, Iryo y Ouigo han tenido que cancelar algunos servicios (sobre todo los de primera y última hora) para que los operarios puedan arreglar las vías.

Toda esta situación ha provocado un fuerte aumento de demanda de vuelos y las aerolíneas han respondido con más oferta y capacidad en sus aviones. Así lo confirmaba este viernes el presidente de Iberia, Marco Sansavini y la de Vueling, Carolina Martinoli, en la presentación de resultados del grupo IAG, al que pertenecen.

"Sí hemos visto claramente un aumento de demanda y una respuesta" a los problemas con el tren, confirmaba Sansavin, quien destacaba que Iberia aumentó · de manera proactiva" la capacidad en sus vuelos a Málaga "tras el incidente dramático de tren en Adamuz" y también, por el impacto que esta crisis ha tenido en los trenes de Madrid a Barcelona.

"Hemos subido la capacidad en el grupo, hemos aumentado las frecuencias y hemos puesto aviones de mas calibre. Hasta un 50-70% según las rutas hacia el sur de España y también de Madrid a Barcelona", comentaba el presidente de Iberia. Sansavin también recordaba que Vueling incluso ha tenido que recuperae el Puente Aéreo entre Madrid y Barcelona, que había dejado de operar justo hace un año. Y a su vez, ha añadido frecuencias diarias.

"Vamos monitoreando, lo que intentamos hacer es adaptar la capacidad a las necesidades y más en situaciones como estas", explicaba. Por su parte, la presidenta de Vueling destacaba que también ellos han reforzado capacidad en las rutas al sur de España y en las de Madrid-Barceloba hasta 28 de marzo. "Inicialmente era hasta el 22 febrero, pero lo hemos extendido con la misma política y hemos incrementado a 4 vuelos diarios durante la semana", señalaba Martinoli.

La crisis ferroviaria en Catalunya ha disparado la demanda de vuelos de Barcelona a Madrid y de Madrid a Barcelona, y con ello, los precios de los billetes. Por ello, Iberia tuvo que dar un paso al frente y topar temporalmente los precios de los billetes de avión a 99 euros, como hizo con los de Málaga tras el accidente de Adamuz. Este tope, no obstante, se extendió unos días pero acabó el pasado lunes 23 de febrero.