Iberdrola ha culminado la adquisición de su primer parque eólico en el estado de Victoria (Australia) tras obtener todas las autorizaciones necesarias para llevar a cabo la operación, según ha informado la compañía este viernes. La compra se ha realizado a Partners Group y OPTrust, y representa un nuevo paso en la estrategia de expansión de la compañía española en el continente australiano. Esta operación permite a Iberdrola disponer de activos de generación propia en cinco de los seis estados australianos: Nueva Gales del Sur, Australia Meridional, Victoria, Queensland y Australia Occidental. El grupo tiene previsto invertir 1.000 millones de euros en este mercado hasta el año 2028, una cifra que evidencia la importancia estratégica de la región en los planes de futuro de la empresa.

Las instalaciones tienen una capacidad de 242 megavatios (MW) y se encuentra en funcionamiento desde el año 2017. Con estas dimensiones, se convierte en el parque eólico más grande de Iberdrola en Australia y en el primer activo de generación propio de la compañía en el estado de Victoria, el segundo más poblado del país y uno de los que presenta más crecimiento demográfico y económico. La ubicación estratégica de esta infraestructura permitirá a Iberdrola reforzar su capacidad para suministrar energía a los clientes empresariales con generación propia, un segmento en expansión dentro del mercado australiano.

La compañía prevé vender una parte significativa de la producción del parque mediante acuerdos de compra de energía a largo plazo, conocidos como PPA (Power Purchase Agreements). Estos contratos garantizan flujos de caja previsibles y estables en un estado que se ha marcado el objetivo de alcanzar el 95% de energía renovable en el año 2035.

Presencia consolidada en el mercado australiano

Con esta incorporación, Iberdrola supera los 2.500 MW de capacidad instalada en Australia, distribuida principalmente entre parques eólicos terrestres, plantas solares fotovoltaicas y sistemas de almacenamiento mediante baterías. La diversificación tecnológica y geográfica de los activos permite a la compañía equilibrar la producción y optimizar los recursos en función de las características de cada región. Más allá de la generación de energía, Iberdrola ha hecho recientemente una incursión en el negocio de redes en el país australiano con el proyecto VNI West (Victoria to New South Wales Interconnector West), una infraestructura de conexión que enlazará los estados de Victoria y Nueva Gales del Sur. Esta línea de interconexión facilitará el transporte de energía entre ambos territorios y contribuirá a mejorar la seguridad y la estabilidad del sistema eléctrico australiano.

La adquisición del parque eólico en Victoria constituye la sexta operación corporativa completada por Iberdrola este año. Previamente, la compañía había cerrado la venta de su generación terrestre en Francia, la desinversión en activos minihidráulicos y del negocio de purines en España, la alienación de sus participaciones en Hungría y la incorporación de 650 MW de energía solar a la empresa conjunta constituida con Norges. Todas estas operaciones responden a la estrategia del grupo de concentrar las inversiones en sus negocios principales y en mercados considerados clave para su desarrollo futuro.

Australia, con un potencial de crecimiento significativo en renovables y un marco regulatorio estable, se configura como uno de los destinos prioritarios para los próximos años. La compañía presidida por Ignacio Galán continúa así con su plan de rotación de activos, que le permite liberar recursos para invertir en proyectos con mayor potencial de crecimiento y alineados con la transición energética. La presencia en Australia, iniciada hace más de una década, se ha ido consolidando progresivamente hasta convertirse en uno de los mercados estratégicos para el grupo fuera de Europa.