Los trabajadores de Girbau, fabricante de lavadoras industriales de Vic (Barcelona), iniciaron la noche del miércoles una huelga de 48 horas por lo que califican de "enroque" de la dirección en la negociación del convenio colectivo. Este jueves, primer día de huelga, han mantenido las discrepancias.
Por su parte, la dirección de Girbau ha indicado que defienden un acuerdo "equilibrado" que responda a las "inquietudes salariales" y que preserve la "solidez" del proyecto. La propuesta de la empresa es reforzar el poder adquisitivo de los empleados, "incorporando mecanismos de garantía en el caso de un incremento elevado del IPC". Mantienen que hay que preservar las "condiciones de flexibilidad" del convenio, "planteando fórmulas que permitan una aplicación más ágil y eficiente", según informa la ACN.
Desde CCOO, sindicato mayoritario en el comité de empresa, apuntan que la dirección ha mantenido una "actitud de idas y venidas llena de contradicciones" y se ha mostrado "del todo intransigente a la hora de cerrar una propuesta de incremento salarial y cláusula de revisión, lo que nos está impidiendo avanzar hacia un posible acuerdo".
Los delegados de este sindicato rechazan condicionar el aumento salarial a los criterios de flexibilidad que les plantea la empresa —"poder aplicarla a voluntad, sin necesidad de acordarla" con ellos—, sobre todo en lo que respecta a la aplicación del IPC, hecho que lo consideran una "línea roja".
Esta compañía de Vic es el quinto fabricante mundial de maquinaria de lavandería industrial (lavadoras, túneles de lavado, secadoras, sistemas de planchado...). Estas máquinas se destinan sobre todo a lavanderías de hospitales, residencias, hoteles y establecimientos que necesitan lavar grandes volúmenes de ropa, así como a los autoservicios de lavandería que se encuentran a pie de calle.
A finales del año pasado, Girbau inauguró una nueva fábrica en Oshkosh, en el estado norteamericano de Wisconsin, con capacidad para producir 3.000 lavadoras al año.
Girbau dispone de plantas de producción en Vic, Francia, China y en Estados Unidos. Además, dispone de 17 filiales esparcidas por el mundo, un millar de trabajadores y tecnología propia.
Es una empresa familiar centenaria, que se centró en la lavandería industrial a partir de 1960. En la actualidad, al frente están los primos Mercè Girbau Junyent y Pere Girbau Pous, consejeros delegados, si bien la primera también preside el consejo de administración, que representan a la tercera generación de este linaje empresarial.
Desde el pasado marzo, el director general es Martí Giralt, que había formado parte del equipo ejecutivo de Fluidra, donde contribuyó al proceso de expansión y consolidación global de la compañía. Previamente, ocupó cargos directivos en Frans Bonhomme España y Chupa Chups.
En la memoria de 2024, la última consultable, la compañía declara que ingresó 207,28 millones de euros, un 7% más, pero no informa de los beneficios, que en 2023 se situaron en 14,6 millones.