Holaluz ha presentado ya las alegaciones en contra del proceso de inhabilitación abierto por el Gobierno español, según ha comunicado este martes la empresa energética presidida por Carlota Pi, que ha destacado que no ha necesitado agotar el plazo máximo, que expiraba el viernes. La empresa catalana asegura que es perfectamente viable y que no tiene ninguna deuda con las empresas distribuidoras, como se había especulado.
El 18 de julio, el Ministerio para la Transición Ecológica inició un "procedimiento de extinción de la habilitación para la actividad de comercialización de energía eléctrica" de Holaluz y, paralelamente, otro procedimiento para traspasar a sus clientes a una comercializadora de referencia. La comercializadora contaba con diez días hábiles para presentar alegaciones, es decir, hasta el viernes 31 de julio.
Carlota Pi, consejera delegada de Holaluz, explicó este mismo martes en una entrevista a ON ECONOMIA que no agotarían el plazo y se mostraba segura de que la empresa podría seguir operando. Sin entrar en detalles, culpó al "establishment energético" de ir en contra de Holaluz por su propuesta "disruptiva" de vender energía verde barata.
En el comunicado enviado este miércoles por la noche, insiste en esta idea, pero también hace públicos algunos puntos de su alegación de cara a sus inversores. Insiste en que sigue trabajando con normalidad y no se ha traspasado ningún cliente a ninguna otra compañía y asegura que cumple "todos los requisitos legales y reguladores exigibles para el ejercicio de la actividad de comercialización de energía eléctrica, tanto operativos como financieros".
"La compañía considera que no concurre ninguna de las causas previstas en la normativa vigente que pudiera justificar la extinción" de su actividad "ni el eventual traspaso de clientes", añade. Además, asegura que "todas las facturas reclamadas por las distribuidoras están al corriente de pago". Algunos medios habían publicado que tenía una deuda de más de 6 millones de euros con las empresas distribuidoras de electricidad.
Por todo ello, confía en que muy pronto se resolverá el procedimiento de forma favorable y se confirmará así la "plena continuidad" de la empresa. Y añade que ha tomado "todas las medidas necesarias para que no se pueda repetir una situación como esta, garantizando así la continuidad de la compañía".
Holaluz se reserva acciones legales
El malestar en la empresa catalana respecto a las grandes energéticas es evidente. Carlos Pi las responsabiliza de la situación de Holaluz y, en el comunicado emitido este martes, va un paso más allá y, sin decir nombres, asegura que podría tomar acciones legales contra los que considera responsables de estos procedimientos que son, a su parecer, injustificados.
"La compañía considera que la existencia de un mercado eléctrico abierto, competitivo y con pluralidad de operadores constituye un elemento esencial (...). En este contexto, se reserva expresamente el ejercicio de las acciones y medidas legales que considere necesarias para la defensa de sus derechos, de sus clientes y de un modelo de competencia efectiva en el sector eléctrico".