El Sabadell inicia una nueva etapa este 2026, en el que ya no contará con César González-Bueno, que llegó al banco en uno de los peores momentos en la historia de la entidad y se despide con los deberes hechos: desterrar al BBVA para poder seguir su camino en solitario y lograr un beneficio histórico.
González-Bueno, que lideró el lanzamiento de ING España, estuvo al frente de NCG Banco (ahora Abanca) y creó EVO Banco, se incorporó al Sabadell en los primeros meses del 2021. En plena pandemia, con la acción por los suelos, un beneficio bajo, un negocio muy poco digitalizado y solo unos meses después de que el BBVA intentara negociar una fusión amistosa con el banco catalán, sin éxito.
En sus casi cinco años al frente de la entidad, el banquero madrileño ha logrado llevar la acción del Sabadell desde los 0,3 euros con los que arrancó el ejercicio 2021, niveles mínimos, hasta los 3,26 euros actuales. Es decir, ha multiplicado por 1.000 el precio de la acción.
Asimismo, ha logrado impulsar el beneficio desde los 2 millones de euros que ganó en el año 2020, antes de su llegada. Hasta los más de 1.800 millones que logró en el último ejercicio, un resultado récord, que en 2025 se reducen ligeramente. Al tiempo, ha mejorado la rentabilidad y la eficiencia del grupo, y ha impulsado la digitalización consiguiendo que más del 50% de los nuevos clientes lleguen ahora al banco por los canales online.
El CEO saliente también ha logrado enderezar TSB, el negocio británico del Sabadell, que entre el 2018 y el año 2020 perdió más de 500 millones de euros. Y en el último ejercicio ya aportó más del 20% del resultado al grupo, 318 millones. La mayor cifra anual desde su adquisición en 2015. Unos números con los que ha logrado seducir al Santander, que ahora ultima su compra por más de 3.000 millones.
Aunque el mayor logro de César González-Bueno ha sido derrotar al BBVA en una batalla hostil que duró 17 meses. Y que acabó con una aceptación de apenas el 25% por parte de los accionistas del Sabadell, a quienes el CEO convenció de que las acciones tenían más recorrido con el banco en solitario.
Durante más de año y medio, el ejecutivo consiguió poner de su lado a toda la sociedad civil y política, para frenar los planes de Carlos Torres, quien buscaba por segunda vez una fusión con el catalán para convertirse en el segundo banco más grande del sistema financiero español tras CaixaBank.
Ahora, cede el testigo a Marc Armengol, que encara la nueva etapa del Sabadell como consejero delegado del grupo tras su paso por TSB, con el reto de sostener el beneficio del banco sin la aportación del negocio en Reino Unido. Solo con el del mercado español, en un entorno muy competitivo y de beneficios récord.
Armengol, que lleva más de dos décadas ligado al Sabadell, ya ha avanzado que su prioridad se centrará en alcanzar los objetivos que el banco anunció en el Plan Estratégico, que finaliza en el año 2027. El relevo se espera para mayo, cuando se cierre la venta de TSB.