El consejo de administración extraordinario de Indra celebrado este miércoles ha terminado con la continuidad de los dos primeros ejecutivos, a pesar de los movimientos que la hacían peligrar. La sangre no ha llegado al río y Ángel Escribano y José Vicente de los Mozos continuarán como presidente y consejero delegado del grupo, respectivamente.

La empresa tecnológica y de defensa controlada por el Gobierno ha celebrado el segundo consejo en una semana, después de que la Sepi, la empresa pública a través de la cual el Estado controla el 28 % de Indra, reclamara hace una semana la salida de Escribano por supuesta incompatibilidad en la posible fusión con EM&E. Al día siguiente de esta reclamación, el jueves 19, se celebró un consejo en el que la Sepi pidió la dimisión de Escribano, que se negó, pero se volvió a convocar una reunión para este miércoles.

A pesar de la sucesión de convocatorias, para esta finalmente no había en el orden del día la continuidad del presidente. Tampoco la del consejero delegado, ni su renovación, ya que su contrato vence dentro de tres meses. Aunque se había rumoreado también su salida, la Sepi propuso su continuidad, y una subida de sueldo del 55 % si renueva. Este miércoles, sin embargo, no se ha firmado que se mantenga en la empresa más allá de junio.

Las discrepancias

Las discrepancias en Indra comenzaron hace unas semanas, cuando el Gobierno puso en cuestión su papel en la fusión con EM&E, controlada por su familia. De hecho, Ángel Escribano era presidente de EM&E cuando, hace algo más de un año, el Gobierno impulsó su nombramiento al frente de la cotizada de tecnología y defensa. Desde aquel momento, la fusión con la compañía de la familia Escribano estuvo sobre la mesa.

Ahora, sin embargo, la Sepi veía incompatibilidades, motivo por el cual hace una semana, envió un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores para mostrar “su preocupación” por un posible conflicto de interés de Escribano en la operación. Su hermano Javier preside EM&E, que son las siglas de Escribano Mechanical and Engineering.

La eventual operación con EM&E "no debe ser concebida como instrumento para resolver el conflicto de interés, ni debe verse influida por el mismo; al contrario, este conflicto debería resolverse antes de emprender el análisis de la operación", añadía Belén Gualda, presidenta de la Sepi, en el comunicado. Por ello, pedía "que este conflicto sea resuelto de cara a poder continuar el análisis de la operación y adoptar una decisión sobre esta que sea la más ventajosa para Indra".

Al día siguiente, EM&E anunció que abandonaba las negociaciones para fusionarse con la empresa controlada por el Estado, dadas las dificultades: “Después de la información relevante publicada por la Sepi el 18 de marzo, desde EM&E consideramos que no se dan actualmente las circunstancias que permitan una potencial operación con Indra, por lo cual, EM&E se retira de la operación”. Ambas empresas han concentrado, e incluso compartido, buena parte de los contratos de defensa del Gobierno durante el último año.