La faceta empresarial de Rafa Nadal, una de las más discretas del extenista, comienza a arrojar sus primeras cifras. Canra 2022, la empresa conjunta que el deportista balear posee junto al laboratorio farmacéutico Cantabria Labs para comercializar la marca de complementos alimenticios NDL Pro-health, vive una fase de crecimiento acelerado, aunque aún no rentable.

Según las cuentas de la compañía, correspondientes a su primer año completo de actividad (2024) y que ha publicado Cinco Días, la facturación se disparó un 1.680% interanual, hasta los 763.963 euros. Sin embargo, este despegue comercial vino acompañado de unas pérdidas que también se ampliaron de forma significativa, un 120% más, hasta alcanzar los 1,9 millones de euros.

El contraste entre el boom de ingresos y el aumento de las pérdidas responde a la estrategia clásica de una firma emergente en fase de expansión agresiva. Los elevados gastos de explotación, de personal y de aprovisionamiento sumaron un desembolso total de 2,7 millones de euros, absorbiendo por completo los ingresos y generando números rojos. Esta inversión es la apuesta de los socios por construir una infraestructura sólida y ganar cuota de mercado en el competitivo sector de la parafarmacia y los suplementos para el deporte.

La comercialización de los productos NDL Pro-health comenzó en octubre de 2023, por lo que el ejercicio 2024 es el primero que refleja un año natural completo de actividad. La marca, que se enmarca dentro del estilo de vida saludable y el rendimiento deportivo que representa Nadal, ha ampliado su canal de distribución más allá de su web oficial.

Actualmente, ya está presente en tiendas especializadas, en la cadena de gimnasios Go Fit y en grandes distribuidores online del sector como Atida Mifarma y Farmacias Direct. La sociedad entre el exnúmero uno del mundo y Cantabria Labs no es nueva. Nace de una relación previa y muy consolidada. Durante años, Nadal ha sido la imagen principal de Heliocare, la exitosa línea de protección solar del laboratorio, con sede en Santander y Madrid. La creación de NDL Pro-health fue el paso natural para diversificar esa colaboración y capitalizar la imagen de Nadal en el ámbito de la nutrición y el bienestar, un mercado en auge.

Mientras su proyecto en el sector de la salud despega, Rafa Nadal continúa expandiendo su otra gran aventura empresarial: la hostelería de lujo. Recientemente, a través de su joint venture con el grupo Meliá, anunció una ambiciosa expansión en Argentina con la apertura de siete nuevos establecimientos de la marca Zel.

Según ha recogido la prensa argentina, los nuevos hoteles se ubicarán en algunos de los destinos turísticos más emblemáticos del país: tres en la Patagonia (El Calafate, Bariloche y Ushuaia), tres en el norte (Iguazú, Posadas y Salta) y un séptimo en la región vitivinícola de Mendoza. Esta operación supone una apuesta firme por el mercado sudamericano y se sumará a los cinco hoteles que Meliá ya gestiona en el país.

Con este movimiento, la marca Zel, impulsada por el tenista y la cadena hotelera, consolida su presencia internacional. Ya cuenta con un resort en Punta Cana (República Dominicana) y dos en España: uno en su isla natal, Mallorca, y otro en la localidad gerundense de Tossa de Mar. El ritmo de ambas empresas pinta el retrato de un Rafa Nadal que, lejos de ralentizar su actividad tras su retirada de las pistas, está impulsando con la misma intensidad y ambición que caracterizó su carrera deportiva una cartera diversificada de negocios.