La dirección de Ficosa ultima un expediente de regulación de empleo (ERE) para 172 personas de la planta en Viladecavalls (Barcelona). La empresa ha trasladado a los sindicatos la medida que afecta al 21,5% de la plantilla de 800 empleados del grupo.

La dirección del grupo, controlado por la familia Pujol, justifica esa cifra aproximada de despidos alegando una bajada de producción del sector del automóvil, según fuentes sindicales consultadas por Efe. De los posibles afectados por el expediente, unos 125 corresponden a personal de producción, tanto producción directa -en líneas de montaje- como indirecta -calidad, logística y otros servicios-, mientras que casi medio centenar son personal de ingeniería.

Una parte de las salidas, señalan, podría corresponder a un plan de jubilaciones o baja incentivadas, en una plantilla con un alto porcentaje de trabajadores mayores de 50 y 60 años, avanzó este lunes El Periódico.

La empresa, por su parte, ha indicado en un comunicado remitido a Efe, que el objetivo del expediente es "adaptar su estructura organizativa y productiva al nivel actual de actividad". "Se trata de una decisión difícil, que responde a los cambios en la demanda de los clientes y en los volúmenes de producción de los proyectos desarrollados en la planta de Viladecavalls, en un contexto especialmente exigente para el conjunto del sector global de la automoción", ha agregado Ficosa.

La empresa "Ficosa es plenamente consciente del impacto que esta medida tiene sobre las personas y, por ello, afronta este proceso con la máxima responsabilidad, respeto y voluntad de diálogo", ha señalado. La planta de Viladecavalls está centrada principalmente en sistemas de ayuda a la conducción (ADAS) como cámaras, sensores y dispositivos de seguridad para vehículos.

A finales de 2025, la familia Pujol recuperó el control del capital de Ficosa, 75 años después de la fundación de la compañía. Los Pujol, que siempre han seguido vinculados al ahora fabricante de componentes de automoción, acordaron la compra del 69% del capital que está en manos del grupo japonés Panasonic. La operación la lideró Xavier Pujol, actual consejero delegado de la compañía, que se fundó en 1949 en un pequeño taller de Barcelona por Josep Pujol, José María Pujol y José María Tarragó.