El fabricante de la marca Piscimar para el tratamiento de aguas se refuerza en Italia
La compañía catalana BEHQ prevé unas ventas de 30 millones en 2026, con un 50% proveniente de la exportación
- Maria Teresa Coca
- Barcelona. Sábado, 30 de mayo de 2026. 05:30
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La compañía BEHQ, fabricante de soluciones tecnológicas para el tratamiento de aguas, ha potenciado la expansión al exterior con la compra de su distribuidor exclusivo en Italia, la firma Chemartis. La operación se ha realizado a través de la matriz de Bonet Especialidades Hidroquímicas (BEHQ), el grupo industrial Sebic (Bonet y Clemente), radicado en Les Franqueses del Vallès (Barcelona).
La integración de Chemartis refuerza la presencia directa en Italia y marca un nuevo paso en la estrategia de crecimiento internacional de BEHQ, que fabrica soluciones hidroquímicas para piscinas, que comercializa en el canal profesional. Las soluciones se venden bajo las marcas Piscimar —la más extensa—, Aquanet y Spamar —especializada en spa y saunas— y hasta 14 referencias. También dispone de las bombas de calor Hydroline Hydro Heatpool y material para el análisis de las aguas. La firma ha desarrollado su propio software de analítica Bonpool, diseñado como una herramienta destinada al profesional de las tiendas de mantenimiento de piscinas para ayudar a elegir el tratamiento químico más apropiado en cada caso.
Actualmente, Italia es uno de los principales países de la Europa más occidental y mediterránea donde llegan los productos de BEHQ, pero la compañía está potenciando la Europa del Este —Croacia y Eslovenia— para consolidarse como proveedor del continente. A la vez que se quiere afianzar en países como Marruecos, Argelia, Túnez y los Emiratos Árabes. En conjunto, las exportaciones representan el 50% del negocio que en 2025 se cerró con 20 millones de facturación.
Para 2026, la compañía prevé alcanzar los 30 millones, de los cuales 6 millones provienen del negocio de la italiana Chemartis, la empresa que han adquirido a la familia Giannola y que culmina una relación comercial de más de trece años entre las dos compañías.
Durante más de una década, Chemartis ha sido el socio de referencia de BEHQ en Italia, un papel que ha resultado clave en la implantación y el crecimiento de las marcas del grupo en el país. Esta trayectoria compartida ha sido el punto de partida para la integración, que busca reforzar la coordinación operativa y dar más cohesión a la estructura internacional del grupo.
Con Chemartis, la firma catalana también gana la distribución de otros productos que tenía la firma italiana. Chemartis se fundó en 2001 adquiriendo una sucursal de Pietro Carini, una empresa que distribuye productos químicos en Italia desde hace más de 140 años. Chemartis se especializó en el tratamiento de agua de piscinas, concretamente distribuyendo productos de la empresa americana OxyChem, el fabricante líder mundial de clorisocianuratos, bajo la marca ACL. También distribuye formulaciones en comprimidos de la empresa francesa Eurotab. Su gama de productos también incluye una serie de instrumentos profesionales de análisis de agua de producción de la Palintest, con sede en el Reino Unido. Además de la gama de Piscimar.

Del azar a la industrialización
La firma BEHQ tiene una trayectoria de 35 años en el segmento del tratamiento de aguas a raíz de su creación por Leandro Bonet, de formación químico que desarrolló una primera solución para ayudar a un amigo en el mantenimiento de su piscina, relata su hijo Leandro Bonet Clemente, directivo de BEHQ y consejero delegado del grupo Sebic.
De los inicios produciendo y comercializando para tiendas y particulares, la compañía se redirigió al canal profesional gracias a las innovaciones que ha ido incorporando a lo largo de los años y que la han significado como un fabricante especializado. De hecho, fueron pioneros en España en desarrollar el primer producto para medir el cloro libre del agua, el DPD, destacando especialmente por su precisión y facilidad de uso.
"Estamos especializados en ofrecer soluciones diferenciadas", explica Leandro Bonet y defiende que "el secreto está en averiguar ¿por qué surgen los problemas en la piscina o el spa?" y dar respuestas adecuadas a los profesionales que deben hacer el mantenimiento. Hoy por hoy, no solo son piscinas particulares. También cuidan de instalaciones deportivas, campings y hoteles, entre otros.

La I+D, básica para el crecimiento
La innovación se hace en los laboratorios de la firma en Les Franqueses del Vallès, con un equipo transversal de unas 12 personas, capitaneados por biólogos y químicos. En total, en la fábrica trabajan cerca de un centenar de personas.
En innovación, el futuro pasa por más automatización en los equipos de control y más sostenibilidad en la eficiencia del agua que "no se debe malgastar"; de ahí "la necesidad de tener productos efectivos y eficientes", subraya Bonet, en declaraciones a ON ECONOMIA. "El cliente pide productos menos corrosivos y que fomenten el ahorro de agua", remarca.
Preguntado sobre el coste que puede tener el mantenimiento correcto de una piscina, Bonet manifiesta que una media podría ser de entre 150 y 200 euros anuales en productos químicos básicos para una piscina de agua dulce. Si se trata de agua salada, el coste es "ligeramente inferior", de entre 125 y 175 euros anuales. "Pero hay muchos elementos que lo determinan, como el volumen y las características físicas y químicas", matiza.