Con un presupuesto récord de 62,37 millones de euros, una cifra que duplica la inversión de hace solo seis años, Endesa ha puesto en marcha una de las transformaciones más ambiciosas de la red eléctrica de la capital catalana. Esta inyección económica sirve para financiar las 248 actuaciones en la vía pública previstas para este 2026, todas ellas enmarcadas dentro del Pla de Ciutat 2026 coordinado con el Ajuntament de Barcelona. Para conseguirlo, la compañía aprovecha los meses de verano para dar un fuerte impulso a estas obras y avanzar en la renovación de la red de manera significativa. Así pues, se realizarán obras relacionadas con el mantenimiento, el refuerzo de la red, las nuevas conexiones y la digitalización.
La estrategia de la compañía persigue un doble objetivo esencial para el correcto funcionamiento de la ciudad. Por un lado, busca reforzar el sistema eléctrico de forma inmediata para soportar los picos de demanda actuales, especialmente durante el verano debido al uso intensivo de los aires acondicionados. Por otro, quiere preparar las infraestructuras a largo plazo para hacer frente a la electrificación creciente de la economía y favorecer la integración de las nuevas fuentes de energía renovable. Un reflejo de esta visión de futuro son los trabajos en la calle de la Guàrdia Urbana de Montjuïc, unas obras que se alargarán hasta mediados de julio para mejorar la fiabilidad y que están pensadas específicamente para proveer el futuro aumento de capacidad eléctrica que requerirá la Fira de Barcelona.
Más allá del mantenimiento clásico y de las nuevas conexiones, la verdadera clave de esta renovación es la digitalización de toda la infraestructura. El plan apuesta firmemente por la instalación de sensores que recopilan datos en tiempo real y por el despliegue de sistemas de telecontrol. Esta tecnología supone una mejora directa para los usuarios, ya que permite maniobrar la red a distancia, reaccionar de manera mucho más ágil ante cualquier avería y, por lo tanto, reducir notablemente los cortes de luz.
En cuanto al calendario y a los emplazamientos, las mejoras beneficiarán a los diez distritos de Barcelona, aunque se concentran especialmente en Sant Martí, Nou Barris, Ciutat Vella y Sants-Montjuïc. A pesar de dar este impulso aprovechando la época estival, la compañía ha aplicado un cambio estratégico importante respecto a años anteriores para reducir el impacto ciudadano. Tal como detalla Marcos Lalueza, responsable de la Unidad Territorial de Endesa en Barcelona, la masificación turística actual impide realizar grandes trabajos en verano en zonas como el Born o Ciutat Vella. Así pues, para minimizar las molestias, las obras se trasladan actualmente a aquellos barrios donde los vecinos se van de vacaciones y se puede trabajar con una afectación mucho menor. "En zonas como Ciutat Vella y el Born ya no podemos trabajar en verano. Por eso nos centramos en otras zonas, donde el ciudadano sí se va, donde tendremos un impacto menor", comenta.
En resumen, con esta inyección de capital y la redefinición del calendario de obras, Endesa logra un equilibrio estratégico clave para la ciudad. Por un lado, garantiza un servicio robusto para superar los retos inmediatos del verano y esquiva las zonas más concurridas para no afectar el día a día, y por otro, transforma el esqueleto eléctrico de Barcelona en una infraestructura inteligente, totalmente preparada para asumir la creciente demanda de las próximas décadas.
Imagen principal: Trabajos de Endesa para renovar la red eléctrica de Montjuïc.