El pasado mes de mayo, Indra daba a conocer su voluntad de alcanzar el próximo año una facturación de 500 millones de euros y llegar a una plantilla de 5.000 trabajadores en Catalunya. El grupo presidido por Ángel Simón sitúa estos objetivos en el marco de su apuesta por reforzar su presencia en el territorio y liderar el ecosistema de la defensa. En esta estrategia, Indra busca ampliar su capacidad de actuación en Catalunya a través de la colaboración con el entorno empresarial e investigador. Con este propósito, el grupo ha formalizado casi una veintena de acuerdos estratégicos con pequeñas y medianas empresas, empresas emergentes y centros de investigación catalanes. Estos acuerdos se enmarcan en la voluntad de Indra de maximizar el impulso que vive el sector de la defensa y reforzar las conexiones con los diferentes agentes que forman parte del ecosistema catalán.

Más allá de la actividad de Indra, Catalunya tiene otros actores empresariales y económicos que trabajan para contribuir al impulso del ecosistema de la defensa. Uno de los principales es el clúster AeroS, presidido por Santiago Ballesté, que defiende los intereses de 77 empresas catalanas vinculadas a las industrias aeronáutica, espacial y de defensa. El conjunto de estas empresas representa, según los datos facilitados por AeroS, una facturación de 14.000 millones de euros y 77.000 puestos de trabajo.

El clúster actúa como representante de los intereses de este tejido empresarial y reclama una mayor participación de las empresas con sede en Catalunya en los recursos destinados al ámbito de la defensa. En concreto, una de las principales demandas de AeroS es que el Estado destine el 25% del presupuesto anual del Ministerio de Defensa a empresas con sede en Catalunya. Recientemente, Enric Blasco, director territorial de Indra en Catalunya, ha asumido la vicepresidencia de AeroS.

Foment del Treball también sigue la evolución del sector

El interés por la evolución del ecosistema de la defensa no se limita al sector industrial. Otros actores del ámbito empresarial y económico catalán, como Foment del Treball y el Col·legi d’Economistes de Catalunya, disponen de equipos de trabajo específicos que siguen la evolución de este ámbito. En Foment del Treball, la comisión de Seguridad y Defensa tiene como caras visibles a Vicente Codes y Salvador Sedó. Sedó es director de Desarrollo Sostenible de la patronal y tiene una trayectoria vinculada tanto al ámbito empresarial como a la actividad política. Anteriormente, entre otras responsabilidades, ejerció de diputado en el Parlamento Europeo y fue responsable de Relaciones Internacionales de Unió Democràtica de Catalunya.

La patronal presidida por Josep Sánchez Llibre también ha trasladado al ámbito europeo la capacidad del tejido empresarial catalán en materia de seguridad y defensa. A principios de año, una delegación de Foment liderada por Sánchez Llibre viajó a Bruselas para exponer la capacidad de las empresas catalanas para contribuir a garantizar la autonomía estratégica europea en los ámbitos de la seguridad y la defensa.

La iniciativa pone el foco en el papel que puede tener el tejido empresarial catalán en un contexto europeo en el que la capacidad industrial y tecnológica vinculada a la seguridad y la defensa ha ido ganando peso. En este marco, Foment trabaja a través de su comisión específica para seguir la evolución del sector y representar los intereses del ámbito empresarial catalán.

El Col·legi d’Economistes incorpora la perspectiva económica

El Col·legi d’Economistes de Catalunya también dispone de una comisión de Seguridad y Defensa, presidida por Jordi Alberich. Su trayectoria dentro del ámbito económico y empresarial está especialmente vinculada al Cercle d’Economia, donde ejerció durante 20 años como director general. Actualmente, Alberich también es vicepresidente del think tank de Foment del Treball. En el caso del Col·legi d’Economistes, el seguimiento del ámbito de la defensa se articula a través de esta comisión, que incorpora perfiles procedentes de diferentes ámbitos. El comité permanente de la comisión de Seguridad y Defensa está formado, entre otros, por Raül Blanco, expresidente de Renfe, y Valentí Pich, presidente del Consejo General de Economistas.

La composición de la comisión refleja la presencia de perfiles con experiencia en diferentes áreas de la economía y de la gestión empresarial e institucional. De esta manera, el Col·legi d’Economistes incorpora al debate sobre la defensa una perspectiva vinculada a la actividad económica e industrial. El resultado es un ecosistema en el que coinciden grandes empresas, pymes, empresas emergentes, centros de investigación, organizaciones empresariales e instituciones vinculadas al mundo económico.

Para reforzar la dimensión que tiene este ecosistema en Catalunya, un estudio de la Cambra de Comerç de Barcelona pone de manifiesto que un total de 812 compañías catalanas tienen la capacidad necesaria para aprovechar la brecha de mercado que se abrirá a raíz del aumento considerable del gasto en defensa en Europa. Según las previsiones de la entidad, esta oportunidad podría traducirse en una inyección de unos 1.000 millones de euros de valor añadido para el tejido industrial catalán, además de permitir la creación o el mantenimiento de hasta 10.000 empleos.

Cada uno de estos actores participa desde su ámbito de actividad, ya sea mediante proyectos empresariales, la representación de los intereses del sector, el seguimiento de la evolución económica o la conexión con las instituciones europeas. En este contexto, la voluntad de Indra de ampliar su actividad en Catalunya se suma a una estructura empresarial y económica que ya incluye diferentes espacios de coordinación y representación.