El grupo Volkswagen planea congelar los actuales salarios de sus cerca de 660.000 trabajadores en todo el mundo hasta 2030, una medida que también afectaría a la plantilla de la catalana Seat.
Según ha avanzado el diario alemán Süddeutsche Zeitung, que cita fuentes del sindicato IG Metall, la dirección de Volkswagen habría instruido a los responsables de recursos humanos de las diferentes filiales para que suspendan los aumentos salariales. La directriz comportaría cuatro años consecutivos sin incrementos.
El secretario general de CC.OO. en Seat, Rafa Guerrero, ha asegurado a la ACN que esta información fue avanzada en la reunión del comité mundial del grupo Volkswagen. Sin embargo, Guerrero ha dicho que la medida "es imposible de aplicar" porque "es poco creíble por el nivel de conflictividad que supondría".
La medida significaría un cambio en la política de costes laborales del fabricante alemán, que hasta ahora incorporaba a los presupuestos de personal las previsiones de inflación y los incrementos negociados en los diferentes mercados. Según el sindicato IG Metall, el nuevo planteamiento eliminaría el margen presupuestado para las subidas salariales.
Volkswagen no ha confirmado públicamente los detalles del plan. Por lo tanto, todavía se desconoce el alcance definitivo y cómo se aplicaría en los diferentes países y empresas del grupo. Sin embargo, IG Metall advierte que, si la inflación se mantiene en niveles similares a los actuales, la congelación podría provocar una pérdida de poder adquisitivo del 10% o más.
La medida llega en un momento de presión sobre la industria automovilística alemana, marcada por la competencia de los fabricantes chinos, los costes de la transición hacia el vehículo eléctrico y la necesidad de reducir gastos. Volkswagen impulsa un programa de reestructuración –que implica cierre de fábricas y despidos– para mejorar su rentabilidad y adaptar la capacidad productiva a las nuevas condiciones del mercado.
El grupo ya había anunciado planes de ahorro y reducción de plantilla. En este contexto, una congelación salarial de cuatro años abriría un nuevo frente con los sindicatos, que consideran que los trabajadores no deben asumir en solitario el coste de la transformación empresarial.
IG Metall se opone a la iniciativa y alerta del riesgo de conflictividad laboral. El sindicato reclama mejoras salariales y defiende que las negociaciones deben tener en cuenta el encarecimiento del coste de la vida. La congelación podría complicar, así, las próximas conversaciones entre la dirección y la representación de los trabajadores.
¿Qué puede pasar con los sueldos de Seat?
Aunque la propuesta tendría alcance internacional, esto no significa que las condiciones salariales se tengan que modificar de manera automática e idéntica en todas las filiales. El impacto concreto sobre Seat dependería de cómo se concrete la directriz, de los convenios colectivos vigentes y de las negociaciones con los representantes de los trabajadores. Por ahora, la congelación se tiene que considerar un plan atribuido a la dirección y denunciado por los sindicatos, no una decisión definitiva con todos los detalles confirmados públicamente. Recientemente, Volkswagen admitió que el futuro de la marca Seat depende de la demanda y el mercado.