Colonial ha ejecutado una nueva operación de desinversión enmarcada en su estrategia de racionalización y optimización continuada de la cartera de activos. La compañía ha cerrado la venta del edificio de oficinas situado en el número 7 de la calle Juan Ignacio Luca de Tena, en Madrid, un inmueble con una carga simbólica e histórica significativa para el tejido empresarial y comunicativo del país.
Este edificio albergó durante más de tres décadas la sede corporativa del Grupo Vocento y la redacción del diario ABC, hasta que ambas trasladaron su actividad a otro inmueble, también propiedad de Colonial, ubicado en la calle Josefa Valcárcel 40, en la misma capital. Según han confirmado fuentes conocedoras del proceso de negociación, la transacción se ha cerrado por un importe de 20 millones de euros, una cifra que se ajusta rigurosamente al valor de mercado actual del activo. La identidad del comprador no ha trascendido, al mantenerse en reserva por expresa voluntad de las partes implicadas. Este hermetismo es habitual en operaciones de esta naturaleza, donde la confidencialidad forma parte de las condiciones acordadas.
Esta desinversión no constituye un hecho aislado, sino que se inscribe de manera coherente en el marco de la política de rotación activa de activos no estratégicos que Colonial ha desplegado de manera sistemática en los últimos ejercicios. La compañía ha comunicado oficialmente, mediante un comunicado difundido en los canales corporativos, que la operación se enmarca en esta estrategia global.
El objetivo es claro: liberar recursos y capital inmovilizado en activos que han cumplido su ciclo de madurez dentro del grupo, particularmente aquellos situados fuera del centro urbano de Madrid, para así redirigir la inversión hacia inmuebles de máxima calidad y con mejor posicionamiento. Esta venta se produce poco después de la transmisión de otro edificio corporativo situado en la calle Ramírez de Arellano 37, también en Madrid, siguiendo idéntico patrón estratégico. Ambas operaciones responden a una misma lógica de negocio: optimizar la composición de la cartera, aligerarla de activos periféricos o descatalogados y reforzar el posicionamiento de Colonial como plataforma paneuropea líder en el mercado inmobiliario prime.
La compañía defiende esta hoja de ruta como vía para focalizar la inversión en activos de máxima calidad situados en los distritos centrales de negocio de las grandes capitales europeas, donde la demanda de espacios de oficinas de alto standing se mantiene sólida y donde las primas de riesgo y las expectativas de revalorización a largo plazo son más favorables. El director de Inversiones de Colonial, Juan Manuel Ortega, ha valorado positivamente la operación y ha expuesto con precisión el razonamiento estratégico que la sustenta. Según Ortega, esta transacción "optimiza la cartera del grupo mediante la desinversión de activos que ya han completado su ciclo de madurez para Colonial".
Esta madurez no se refiere únicamente a la edad física del inmueble, sino a su encaje dentro de los parámetros de calidad, localización y rentabilidad que la compañía exige a los activos que permanecen en su balance. El directivo ha añadido que esta liberación de recursos permite reorientar el capital hacia la inversión en activos de calidad superior en ubicaciones prime, un movimiento que consideran imprescindible para mantener el liderazgo en un mercado cada vez más competitivo y exigente.
Las características del activo
El edificio objeto de la transacción está situado en un enclave de gran visibilidad, con fachada directa sobre la carretera A-2, antes de su confluencia con la circunvalación M-40. Esta localización, a aproximadamente siete kilómetros del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, le confiere un acceso privilegiado a una de las principales arterias de comunicación vial de la capital y una conexión rápida con la principal infraestructura aeroportuaria del país. El inmueble dispone de una superficie total superior a los 10.000 metros cuadrados, distribuida en plantas de tipología diáfana que ofrecen una gran flexibilidad para usos corporativos y administrativos. Cuenta, además, con plazas de aparcamiento propias y con múltiples conexiones tanto de transporte público como privado, un factor clave para su funcionalidad como centro de actividad empresarial.
En el proceso de venta, Colonial ha sido asesorada comercialmente por la firma especializada VGevers Capital Markets, mientras que el asesoramiento legal ha recaído en el despacho internacional Dentons, dos entidades de reconocido prestigio en el ámbito de las grandes transacciones inmobiliarias en España. El inmueble de la calle Juan Ignacio Luca de Tena 7 cierra así una etapa de más de treinta años vinculado a la historia del periodismo y la comunicación en España.
La marcha de Vocento y ABC a la nueva sede de Josefa Valcárcel marcó el inicio de su declive como activo estratégico para Colonial, que ahora culmina el proceso con su transmisión a un nuevo propietario. El edificio, que durante décadas fue centro neurálgico de la producción informativa diaria y punto de encuentro de generaciones de periodistas, inicia una nueva vida bajo propiedad desconocida, mientras Colonial continúa su camino hacia un modelo de negocio cada vez más concentrado en el corazón financiero e inmobiliario de las grandes capitales europeas.