El consejero delegado de Seat y Cupra, Markus Haupt, ha asumido este viernes la presidencia de Anfac, patronal de los fabricantes del sector de la automoción, en substitución de Josep Maria Recasens, que esta misma semana se ha estrenado como CEO de Indra.
El relevo en la presidencia de Anfac se ha escenificado este viernes en un encuentro con medios de Madrid, en el que han tomado parte Haupt i Recasens, que antes de entrar en Indra ejerció de director global de Renault y de presidente de esta automovilística en España.
Un primer ejecutivo de Seat y Cupra vuelve a colocarse en la presidencia de la patronal Anfac después de que Wayne Griffiths dimitiera de esta responsabilidad en 2024, tras criticar la supuesta “inacción” del Gobierno con la electromovilidad.
Markus Haupt nació en Sao Paulo (Brasil), con ascendencia familiar española, estudió en Barcelona y ha estado muchos años vinculado a la capital catalana. Lleva más de 20 años en distintos cargos y empresas del Grupo Volkswagen —propietario de Seat y Cupra—, pero realmente inició su trayectoria en la marca que tiene su sede en Barcelona. Ha pasado por toda la cadena de valor, con experiencia en producción, logística y liderazgo estratégico.
Tras estudiar y graduarse en Barcelona, comenzó su carrera en 2001 en Seat y creció rápidamente, desempeñando un papel clave en el lanzamiento del Audi Q3 en la planta de Martorell. Posteriormente, dirigió importantes proyectos de producción, como la plataforma A0 del Grupo Volkswagen en Wolfsburgo (Alemania) y el lanzamiento del T-Roc en Palmela (Portugal), contribuyendo activamente a la transición del gigante automovilístico hacia la movilidad eléctrica. Antes de ser nombrado y confirmado como consejero delegado de Seat y Cupra, Haupt fue presidente de Volkswagen Navarra y director general de la planta de Landaben (Pamplona).
Como nuevo presidente de Anfac, Haupt afronta varios desafíos. El principal es acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico en España, donde la adopción avanza más lentamente que en otros grandes mercados europeos. También deberá defender la competitividad de las fábricas españolas en un contexto de fuerte competencia internacional y de transformación tecnológica.
