La inestabilidad política en torno al referéndum de 2017 continúa pasando factura a Catalunya en forma de pérdida de empresas. El goteo que comenzó hace ya una década con el inicio del procés alcanzó máximos en 2018 y cinco años después se mantiene, aunque a menor intensidad. En 2022 fueron 845 empresas las que se marcharon de Catalunya para establecerse en otra comunidad, muy por encima de las 627 que recorrieron el camino inverso para domiciliarse en alguna de las cuatro provincias catalanas. La diferencia vuelve a situar a Catalunya como el territorio con el peor saldo negativo en cambios de domicilio societario, una situación que se repite año tras año sin interrupción desde al menos 2015. La foto es radicalmente distinta a la de la Comunidad de Madrid, una de las pocas regiones que no ha parado de atraer ejercicio tras ejercicio a más empresas de las que pierde durante ese mismo periodo. El año pasado, la región que preside Isabel Díaz Ayuso vio partir a 1.433 empresas, pero recibió 1.765 desde otras regiones, lo que arroja una ganancia neta de 332 empresas más deslocalizadas a Madrid.

Así consta en el último estudio publicado por la plataforma de información mercantil Informa con los datos recopilados de registros oficiales. La firma elabora estos estudios de cambio de domicilio empresarial a raíz del aumento de salidas de Catalunya y como termómetro de la capacidad de atracción y el dinamismo empresarial de una comunidad. Sus informes emitidos desde 2015 reflejan que solo Baleares además de la Comunidad de Madrid han sido capaces de mantener un saldo positivo constante al captar más empresas de las que pierden. Cataluña y Castilla y León, por el contrario, cierran ejercicio tras ejercicio en negativo.

Más de 5.000 empresas perdidas

En el caso catalán, la sangría acumulada es de 5.029 empresas a lo largo de los últimos en ocho años, una situación que contrasta con las 5.021 que la Comunidad de Madrid ha ganado en el mismo periodo.

El grueso del éxodo empresarial catalán se produjo entre 2017 y 2018, coincidiendo con los meses previos y posteriores a la declaración unilateral de independencia. En 2017 salieron 1.863 empresas y en 2018, 2.812. Frente a ello, apenas se instalaron en Catalunya 516 y 509 empresas respectivamente procedentes de otras regiones. Por lo tanto, en solo dos años, Catalunya sufrió la pérdida de nada menos que 3.308 empresas.

Con todo, la tendencia de los últimos años ha ido paulatinamente a la baja y las 218 empresas perdidas el año pasado suponen la cifra más baja en ocho años.

Entre 2017 y 2018 Catalunya sufrió la pérdida de 3.308 empresas

Además de Madrid, solo Baleares ha conseguido cerrar cada ejercicio con más empresas que el anterior, con una ganancia acumulada desde 2017 de 447 empresas. Sin embargo, la segunda región que más saldos positivos acumulados empresariales registra desde 2015 es la Comunitat Valenciana, que junto a Madrid fue una de las principales comunidades de destino de las empresas que salieron de Cataluña entre 2017 y 2018, con CaixaBank o Sabadell como principales exponentes. En concreto, la valenciana sumó 495 empresas solo en esos dos años. 

Según los datos de Informa, Madrid ha vuelto a ser en 2022 la comunidad con más atractivo para las empresas atendiendo a los movimientos de entrada y salida. De las 1.765 firmas que decidieron instalarse allí el pasado año, 182 procedían de Catalunya, que fue el primer territorio emisor de deslocalizaciones a favor de Madrid. La Comunitat Valenciana, con 102 empresas, y Andalucía, con 106, fueron los otros destinos preferidos por las empresas que salieron de Catalunya el año pasado.

La Comunitat Valenciana fue de hecho la segunda región con un mejor saldo empresarial en 2022 al terminar el año con 40 sociedades más que el ejercicio anterior. En su caso, logró traer a 491 sociedades frente a las 451 que hicieron las maletas. Andalucía, con una diferencia positiva de 34 sociedades, fue la tercera región más beneficiada por la movilidad empresarial entre regiones el año pasado.

En el lado contrario acompañan a Catalunya descapitalización empresarial las comunidades de Aragón, que perdió 67 empresas más de las que consiguió atraer, y Castilla y León, con un saldo negativo de 59.

Unas ventas agregadas de casi 700 millones de euros

Si se tiene en cuenta la cifra de negocio agregada por las sociedades que cambiaron de domicilio en 2022, la pérdida de empresas sufrida por Catalunya representa un volumen de negocio de 693 millones de euros. Entre las que se marcharon rumbo a Madrid están Abertis Autopistas y Abertis Infraestructuras, cuya facturación conjunta supera los 970 millones de euros. 

Solo Andalucía sufrió un perjuicio mayor a pesar de que en este caso el saldo de entradas y salidas de empresas es positivo. La razón, según explican los autores del estudio, es que entre las 524 sociedades mercantiles que se marcharon de Andalucía el año pasado había dos que suman más de 1.000 millones de euros de facturación.

Se trata de Oliva Petroleum, con unas ventas anuales superiores a 839 millones, y Sociedad Financiera y Minera SA, cuya facturación rebasa ligeramente los 182 millones. En ambos casos la región de destino fue Madrid, cuyo gobierno presume de aplicar una política fiscal comparativamente más ventajosa que el resto de CCAA para atraer inversiones, empresas y grandes patrimonios que pasan a tributar allí.