La empresa catalana de automóviles Ebro EV Automotive, renacida de la mano de la china Chery como marca de vehículos comerciales híbridos, llega al mercado portugués. Lo hace gracias a un pacto con el grupo McCoutinho, uno de los distribuidores líderes en el país vecino, que será representante oficial y comercializador de toda la gama de vehículos. Llegará en primavera con 10 puntos de venta y completará así el despliegue por la península Ibérica con 130 puntos de venta.
El presidente de Ebro, Rafael Ruiz, ha firmado el acuerdo con el CEO de MCCoutinho, António Coutinho, en la Ebro Factory de Barcelona, que se encuentra en los terrenos donde antiguamente operaba Nissan. También estaban Pedro Calef, CEO de Ebro Motors, y Shaodong Zhu, vicepresidente ejecutivo de Chery Internacional.
Ebro creará un equipo propio de distribución en Portugal que se integrará en la estructura de McCoutinho, con sede en Oporto. El Ebro s400, el s700, el s800 y el s900 estarán disponibles en Portugal en todas sus versiones. Los concesionarios tendrán servicios de venta de vehículo usado, postventa y taller de reparaciones y mantenimiento.
Ruiz, presidente de Ebro, ha calificado el pacto como un "paso estratégico en la internacionalización de la compañía". Con el acuerdo "ve cumplido un objetivo clave en nuestra estrategia de negocio". Coutinho, por su parte, ha dicho que Ebro "representa una oportunidad para acelerar la transformación de la cartera y crear una sólida propuesta de valor para los clientes de Portugal". "Construiremos este proyecto con ambición, disciplina y centrándonos en la experiencia de compra y postventa", ha dicho, justo en el año que la empresa cumple 70 años.
A la espera de la presentación de los resultados del año pasado, Ebro consiguió vender 12.459 coches durante todo el 2025, con la apertura de 85 concesionarios oficiales. La empresa reabrió a finales de 2024 una fábrica en la Zona Franca, en los antiguos terrenos de Nissan, donde monta las piezas de vehículos Chery procedentes de China, aplicándole un diseño y un concepto propios. Durante el primer semestre del año pasado, facturó 105 millones de euros, con pérdidas de 18,3 millones atribuibles al inicio de su expansión.
En cuanto al mercado portugués, supone una oportunidad para la empresa, ya que el año pasado se comercializaron 225.039 turismos y el 60% del parque tiene 10 o más años de antigüedad. El 61% de las ventas son modelos híbridos o eléctricos con ayudas públicas y el 54% son modelos SUV, segmentos ambos donde se enmarca Ebro, que ve potencial para acceder a su cuota de mercado. El país tiene además 15.000 puntos de recarga eléctrica y un 30% son ultrarrápidos.