La Casa Batlló del Paseo de Gràcia de Barcelona, uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad, generó el año pasado unos ingresos de 65,71 millones de euros, solo un 0,77% superiores a los del ejercicio anterior; pero disparó los beneficios hasta los 29,12 millones, un 10,69% más, y los dividendos para los propietarios hasta los 23,5 millones, un 38% más.
La empresa Casa Batlló SL, propietaria del monumento diseñado por Antoni Gaudí, pertenece a Bernat Family Office, controlada a partes iguales por los cinco hermanos Marcos, Ramon, Xavier, Nina y Marta Bernat Serra, herederos de los fundadores de Chupa Chups.
En el informe de gestión que acompaña las cuentas de Casa Batlló, firmado por los hermanos Bernat Serra, se indica que en 2025 se "estabilizaron" los ingresos después de que en los años anteriores se produjeran "fuertes aumentos" debido a las inversiones realizadas tanto en la oferta museística como en los productos complementarios destinados a los visitantes, sobre todo turistas extranjeros.
En este informe se atribuye la mejora de los resultados a la reducción de los gastos corrientes –a pesar de que la plantilla pasó de 53 a 64 empleados– y a la resolución favorable de un proceso arbitral que tenían abierto con un proveedor tecnológico. Este proceso les aportó aproximadamente 3 millones de euros.
Aunque los ingresos se han estabilizado, con un ligero incremento inferior al 1%, se han disparado beneficios y dividendos. Estos últimos han ido aumentando año tras año: 23,5 millones (2025), 17 millones (2024), 15 millones (2023) y 10 millones (2022). Durante la pandemia no se repartieron porque en 2020 se cerró con pérdidas de 1,4 millones y, en 2021, con solo 297.000 euros de beneficio.
En la memoria de Casa Batlló de 2025 se precisa que una parte de los 23,5 millones de euros del dividendo sirvió para compensar un crédito contraído con el accionista único, Bernat Family Office.
Los hermanos Bernat Serra son los herederos de Enric Bernat Fontlladonosa (1923-2003) y de Núria Serra Roig (1923-2022), el matrimonio fundador de Chupa Chups. Cuando la familia Bernat vendió este conocido fabricante de caramelos con palo en 2006 a la multinacional italiana-holandesa Perfetti van Melle, ya eran los dueños de la Casa Batlló desde hacía una década, pero todavía no la habían transformado en el imán para el turismo en el que se ha convertido. Con la venta de Chupa Chups, los Bernat diversificaron los negocios: primero en el sector turístico, precisamente para potenciar la Casa Batlló, y después en el inmobiliario, logístico, fondos de inversión... hasta abarcar, en los últimos años, las start-ups y la tecnología.
La Casa Batlló es el monumento de Gaudí con más ingresos después del templo de la Sagrada Familia, que el año pasado generó 134,5 millones de euros. A distancia están el Park Güell, con 36,3 millones (datos de 2024); La Pedrera, 29,59 millones; y Casa Vicens, 4,8 millones.
