La banca española presenta esta semana los resultados de los nueve primeros meses del año. El consenso del mercado prevé que los seis bancos del Ibex-35 hayan obtenido de manera conjunta un beneficio de casi 30.000 millones de euros en el periodo de enero a septiembre, un 15% más que el año pasado. Las entidades catalanas, CaixaBank y el Sabadell, habrían ganado más de 6.000 millones.

Solo en el tercer trimestre, CaixaBank —el mayor banco de España por activos y clientes— habría ganado 1.547 millones, un 7% más que hace un año. Esta cifra se sumaría a los 3.203 millones obtenidos durante el primer semestre. Así, su beneficio acumulado hasta septiembre superaría los 4.750 millones, por encima de los casi 4.400 millones del mismo periodo del año pasado.

En el caso del Sabadell, Renta 4 prevé un beneficio de 364 millones entre julio y septiembre, un 6% superior al del mismo trimestre de 2025. La cifra se sumaría a los 971 millones que ganó hasta junio. Sin embargo, el consenso del mercado espera que el banco cierre los nueve primeros meses con un beneficio de unos 1.350 millones, un 3% menos que hace un año. De cumplirse esta previsión, sería el único de los seis grandes bancos españoles que reduciría sus ganancias.

El Sabadell atraviesa una etapa de cambios tras la venta de su filial británica TSB. Desde abril, el negocio del banco depende principalmente de España, ya que México tiene un peso reducido en sus resultados. A esta nueva etapa se suman los movimientos en su accionariado, las conversaciones con el grupo francés BPCE, así como los cambios en la dirección y el organigrama anunciados por su nuevo consejero delegado.

Por ello, los analistas esperan que el banco que dirige Marc Armengol detalle las oportunidades que pueda abrir el acuerdo con BPCE, especialmente en Portugal y banca de inversión. Y ofrezca algo más de visibilidad sobre los nichos de mercado o productos donde creen que podrían obtener más ventajas.

El Santander y el BBVA serán los que más crezcan

Entre los seis grandes bancos, el Santander —que rinde cuentas al mercado este miércoles— será el que más aumente sus beneficios, con un crecimiento previsto del 21% y unas ganancias superiores a los 12.500 millones hasta septiembr, incluyendo ya el negocio de TSB. Renta 4 calcula que el banco que preside Ana Botín habría ganado 3.803 millones solo en el tercer trimestre. El mercado, espera una valoración del negocio en Brasil tras las elecciones de este fin de semana. 

El BBVA será el segundo que más aumente sus ganancias, con una subida prevista del 13% y un beneficio acumulado superior a los 9.000 millones de euros. Los analistas esperan que gane 3.028 millones entre julio y septiembre, un 20% más que hace un año. La atención estará puesta en Turquía, donde el banco podría revisar a la baja sus previsiones de beneficio como ha hizo el trimestre pasado.

Bankinter, que ya ha abierto la temporada de resultados, anunció el pasado jueves un beneficio de 901 millones de euros entre enero y septiembre, un 11% más y un nuevo récord para la entidad. Por su parte, Unicaja presentará sus cuentas el viernes. Los analistas esperan que el banco andaluz gane 168 millones en el tercer trimestre, un 1% más. Uno de los asuntos que centrará la presentación de resultados serán los cambios en el consejo y los posibles movimientos que puedan hacer para reforzar su cartera de crédito al consumo con WiZink o Cetelem.

BCE y tipos de interés

El Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés dos veces este año, en junio y septiembre, con un aumento de 0,25 puntos en cada ocasión. Esta semana volverá a reunirse, aunque el mercado no espera nuevos cambios hasta la reunión de diciembre. Estos movimientos empiezan ya a reflejarse en las cuentas de resultados de los bancos. Las subidas han contribuido a impulsar el margen de intereses de la banca, cuya evolución en 2026 está siendo mejor de lo previsto a principios de año.

Con estos resultados, los seis grandes bancos del Ibex habrían ganado cerca de 30.000 millones de euros hasta septiembre, un nuevo récord. De cara a 2027, el escenario podría complicarse por una mayor inflación y un menor crecimiento económico en España, factores que podrían frenar el crédito y presionar los márgenes. En sentido contrario, un eventual cambio de gobierno podría mejorar las perspectivas del sector si se tradujera en una retirada de medidas como el impuesto a la banca.