CaixaBank bate el récord de los récords. La entidad prestó 20.300 millones de euros a sus clientes durante 2025 para la compra de una vivienda, una cifra histórica con la que supera en un 45% la del 2024. Un año en el que también había logrado crecer más de un 50%. Con estos números, el banco catalán afianza su posición como líder del mercado con una cuota del 26%.
De enero a septiembre, el banco catalán ya había concedido más de 14.000 millones en hipotecas, lo mismo que en todo el año anterior. Y en el cuarto trimestre, de octubre a diciembre, sumó préstamos de más de 6.000 millones de euros. Pese a la magnitud de estas cifras, el de CaixaBank no es un caso aislado.
La concesión de hipotecas está en máximos históricos, como también lo está la compraventa de viviendas y los bancos, además, están siendo muy agresivos en precios. Lo que mantiene vivo al mercado. Tanto, que están concediendo las hipotecas más baratas de la eurozona. De media, las entidades españolas prestan al 2,4% y las de la zona euro por encima del 3%, lo que ha provocado cierta alarma en el sector. Y así lo ponía de relieve hace unos días la consejera delegada de Bankinter.
"Vemos comportamientos irracionales en los precios de las hipotecas”, criticaba Gloria Ortiz, quien advirtió que "cuando uno ve que hay burbujas, tiene que retirarse”, como ha hecho Bankinter que no ha querido bajar tanto los precios como sus competidores. El banco asegura que prestar dinero para una vivienda por debajo del 2% - como están haciendo algunas entidades - a tipo fijo y sin saber dónde van a estar los tipos en 30 años, puede traer problemas al sector.
El consejero delegado de CaixaBank, sin embargo, no cree que haya burbuja ni que la situación actual se parezca a la crisis financiera del 2008. Además, defiende que hay tanta demanda en el mercado que no hace falta bajar mucho los precios para vender una hipoteca. Aunque reconoce que los crecimientos hipotecarios vistos en 2025 se irán moderando.
“El mercado hipotecario está creciendo y es algo notable porque hubo años en los que no. Pero nosotros ni estamos siendo agresivos para quitar mercado a los demás, ni perdemos posiciones”, de hecho, desvelaba Gonzalo Gortázar este viernes en la presentación de resultaros, “registramos una ligera ganancia de cuota en nueva producción, hasta el 26%, y estamos satisfechos”.
El CEO de CaixaBank, no obstante, comentaba que los niveles de nueva producción hipotecaria que se han visto en el año 2025 no se van a mantener “porque irán acompañando a las compraventas de viviendas y crecerán, pero a ritmos inferiores”. Por otra parte, defendía que ahora la mayoría de las hipotecas son a tipo fijo, a diferencia de la crisis financiera, cuando, en general, eran variables. Y ante vaivenes en los tipos de interés, los hipotecados ahora están más protegidos.
Por ello, afirmaba que “no ve ninguna burbuja, ni ninguna situación de urgencia donde haya que intervenir”. Ahora bien, entiende que el Banco de España introduzca límites en la concesión de hipotecas a medio y largo plazo, algo que ya está estudiando. Con el objetivo de evitar daños futuros.
Gortázar urge a acabar el problema de la vivienda
Donde si cree que hay que actuar con urgencia es en el mercado inmobiliario para acabar con la crisis de vivienda. Gortázar destacaba que el mercado inmobiliario en España “está desequilibrado” y hay un déficit sustancial de oferta. “Hablamos de 700.000 viviendas menos de las que deberíamos tener en este momento.
Se estima que la creación de hogares en el 2026 debería ser de 200.000 y se harán unas 150.000, por lo que la situación se irá agudizando. “Deberíamos ser capaces de hacer vivienda y si no lo estamos haciendo es que algo falla. Se debe solucionar porque va a ser un cuello de botella importante. Este análisis no cambia respecto hace tres meses ni seis y creo que queda mucho para arreglarlo”.
El CEO de CaixaBank, el banco más grande de España por activos y clientes, insistía en que es “urgente” construir y es donde hay que poner el foco. También explicaba que la situación de burbuja que vivimos en el pasado se debió a la especulación inmobiliaria, porque llegó a haber 800.000 viviendas iniciadas. Y ahora con suerte se intentará llegar a 150.000. En paralelo, en el 2008, el mercado inmobiliario se despeñó y produjo un problema de desempleo, que en este momento no es previsible. Por eso cree que el riesgo es mucho menor.
