Reig Jofre ha presentado este jueves sus resultados del primer trimestre del año, con un beneficio neto consolidado de 3,1 millones de euros. Esta cifra representa un descenso del 17% en comparación con el mismo período de 2025, según ha informado la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Los ingresos del grupo también han sufrido una reducción, aunque más moderada, del 2%, hasta situarse en 86,3 millones de euros. La empresa, que cotiza en el Mercado Continuo, atribuye este descenso a un incidente concreto y temporal en su red logística, que ha afectado especialmente a dos de sus filiales en Europa.
La compañía ha explicado que la disminución de las ventas se debe a una disrupción "puntual" en la cadena de suministro de Forté Pharma en Francia y Bélgica, causada por un incendio que se produjo durante la segunda quincena del mes de marzo. Este suceso afectó a la distribución de productos en estos dos mercados, que son importantes para la línea de negocio de parafarmacia. El incidente obligó a paralizar temporalmente algunas líneas de producción y redistribuir stocks, lo cual generó un retraso en la entrega de pedidos a clientes y distribuidores. Reig Jofre ha precisado que el impacto está cubierto por la política de seguros de la compañía y que tiene un carácter estrictamente temporal, sin que se hayan detectado daños estructurales en las instalaciones.
Previsión de recuperación de las ventas
Según ha detallado la empresa en el comunicado remitido a la CNMV, "este impacto, cubierto por la política de seguros de la compañía, tiene carácter temporal y se prevé que las ventas afectadas se trasladen a los próximos trimestres del ejercicio". Esta previsión implica que, a pesar del mal registro del primer trimestre, Reig Jofre no rebaja sus expectativas para el conjunto del año. La compañía confía en que la normalización de la cadena de suministro en Francia y Bélgica sea rápida y efectiva, y que los productos que no pudieron salir al mercado entre enero y marzo se coloquen en los meses siguientes, con un impacto positivo en los resultados del segundo y tercer trimestre.
A pesar de la caída de los ingresos y del beneficio neto, Reig Jofre ha logrado mejorar ligeramente su resultado bruto de explotación. El EBITDA del grupo entre los meses de enero y marzo ha sido de 9,9 millones de euros, un 1% superior al del mismo período del año pasado. Este incremento indica que la rentabilidad operativa de la empresa se ha mantenido sólida, a pesar del tropiezo logístico puntual. La mejora del EBITDA se explica por un control de costes más ajustado y por una evolución favorable de los márgenes en otras líneas de negocio no afectadas por el incendio. La compañía destaca que la diversificación geográfica y de productos ha permitido compensar parcialmente las pérdidas en Francia y Bélgica.
Aunque la empresa no ha desglosado las ventas por áreas de negocio, fuentes cercanas a la compañía apuntan que ninguna de las divisiones ha registrado un crecimiento significativo en el primer trimestre. La división de farmacia de prescripción se ha mantenido estable, mientras que la división de parafarmacia —donde se integra Forté Pharma— ha sido la más penalizada por el incendio. La división de fabricación para terceros ha registrado un comportamiento similar al del año pasado, sin grandes variaciones. Este patrón refleja que el primer trimestre ha sido un período de transición para la compañía, que confía en que la reactivación de la actividad en Francia y Bélgica se traduzca en un mejor segundo trimestre.
Mensaje de tranquilidad a los inversores
La dirección de Reig Jofre ha querido transmitir un mensaje de tranquilidad a los inversores. La empresa considera que el impacto del incendio ha sido limitado en el tiempo y en el espacio, y que no pone en cuestión la solidez del modelo de negocio. La política de seguros cubrirá los daños materiales y las pérdidas asociadas a la interrupción de la actividad, mientras que las ventas no realizadas se recuperarán en los próximos trimestres. La compañía no ha modificado sus previsiones para el conjunto del año, a la espera de que la normalización de la cadena de suministro sea efectiva. Los analistas, sin embargo, seguirán de cerca la evolución de la empresa en los próximos meses para confirmar que el incidente no ha dejado secuelas en la relación con los distribuidores o en la confianza de los consumidores. La reacción de la cotización en bolsa será un termómetro de la credibilidad de estas previsiones.
Reig Jofre combina el negocio de medicamentos de prescripción con el de parafarmacia, además de servicios de fabricación para terceros. En los últimos años, Reig Jofre ha apostado por la internacionalización y por la expansión de sus líneas de producto de venta libre, donde Forté Pharma tiene un peso relevante. El incendio que ha afectado la cadena de suministro en Francia y Bélgica pone de manifiesto la vulnerabilidad de la compañía a incidentes externos, pero también su capacidad de reacción y de gestión de crisis. El reto para los próximos trimestres será recuperar las ventas perdidas sin incrementar excesivamente los costes logísticos y de producción. Si lo consigue, el impacto negativo del primer trimestre quedará en un susto pasajero y Reig Jofre podrá mantener su hoja de ruta de expansión. En caso contrario, la compañía deberá revisar a la baja sus previsiones para el ejercicio. De momento, la dirección mantiene la confianza y no ha anunciado ningún cambio en la estrategia.