El presidente de Repsol, Antonio Brufau, defendió este miércoles en Portugal que la descarbonización de la industria energética puede ser una oportunidad económica para toda la península ibérica. Brufau participó, junto al ministro de Economía y Cohesión Social luso, Manuel Castro Almeida, en una conferencia celebrada en Sines, tras la que visitaron las instalaciones del complejo industrial de Repsol en el puerto portugués y los avances de la ampliación del mismo.
"En un mundo, como estamos viendo, en el que los riesgos geopolíticos pueden alterar rápidamente los mercados y las cadenas de valor, la competitividad industrial ibérica dependerá tanto de políticas energéticas inteligentes como de un marco que integre la seguridad energética con la innovación tecnológica y la descarbonización", dijo el presidente de la multinacional..
Además, el directivo consideró que "en el actual escenario de incertidumbre, es fundamental proteger la industria y el empleo en Europa, apostando por un marco regulatorio que fomente la innovación y las inversiones relacionadas con la transición energética".
Por su parte, Castro Almeida agradeció, en nombre del Gobierno portugués, a Repsol por "la decisión de invertir y confiar en Portugal, en una inversión de interés nacional que merece pleno reconocimiento". Esta inversión ha sido calificada como Proyecto de Interés Nacional (PIN) y es la mayor apuesta industrial realizada en Portugal en la última década. Entre otros, incluye una planta fotovoltaica, que se suma al electrolizador para la producción de hidrógeno renovable ya en funcionamiento.
Repsol baja la producción
Por otra parte, Repsol ha comunicado este miércoles que alcanzó una producción de 548.000 barriles equivalentes de petróleo al día en 2025, lo que supone un recorte del 4% con respecto al ejercicio anterior. Mientras que su margen de refino se incrementó un 19,7% con respecto a 2024, hasta los 7,9 dólares por barril.
En el último trimestre de 2025, el grupo dirigido por Josu Jon Imaz situó su producción en los 544.000 barriles equivalentes de petróleo diarios, cifra un 1,8% inferior a la del mismo periodo de 2024. Por regiones, destacó la aportación de Latinoamérica en 2025, con una producción de 243.000 barriles diarios, aunque un 7,6% inferior a la del ejercicio anterior, seguida de América del Norte con 184.000 barriles diarios, con un descenso del 5,2%.
En Europa, África y resto del mundo la producción de la petrolera el año pasado fue de 121.000 barriles diarios, con un incremento del 5,2% frente a la de 2024. El grupo ha cifrado en 69,1 dólares el precio medio del barril del crudo Brent en el conjunto de 2024, lo que supone una cifra un 14,5% inferior a los 80,8 dólares del ejercicio pasado.
En el caso del barril West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, sitúa su precio medio para el año pasado en los 64,7 dólares, un 14,6% menos que los 75,8 dólares del ejercicio precedente. En lo que respecta al 'downstream', el margen de refino en España se situó en el conjunto de 2025 en esos 7,9 dólares por barril, frente a los 6,6 dólares del año anterior.
En el último trimestre del año pasado, este indicador se recuperó hasta los 11,1 dólares por barril, frente a los 8,8 dólares de los tres meses anteriores, y los 4,8 dólares del mismo periodo de 2024.
Acciones para los empleados de Repsol
Por otra parte, el grupo también anunció la puesta marcha del plan de adquisición de acciones 2026 para empleados, por el que el total de los trabajadores participantes en él podrán solicitar hasta un máximo de 24,977 millones de euros en acciones, informó la compañía a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Este plan permite a sus beneficiarios recibir parte de su retribución correspondiente al ejercicio 2026 en acciones de la petrolera, con un límite anual máximo de 12.000 euros. El número de participantes actuales es de 3.487.
Para este ejercicio 2026, el plan se inició el 1 de enero y finalizará el 31 de diciembre. La entrega de acciones a los beneficiarios se realizará con carácter mensual.
