Los neobancos crecen a toda velocidad, sobre todo Revolut, que ya alcanza los 70 millones de clientes en todo el mundo y supera los 6 millones en España. En los últimos años la oferta de entidades 100% digitales se ha ampliado con la llegada también de N26 o Trade Republic, que dan servicio a millones de clientes, sin oficinas y con una estructura de costes muy reducida, lo que empieza a incomodar a la banca tradicional.
Todos coinciden en que se han convertido en grandes competidores, pero critican que su oferta es limitada y, por tanto, no son el banco principal de los clientes. Si no que su papel es secundario. De manera que un usuario prefiere tener su nómina o su hipoteca en un gran banco y utilizar al neobanco para otras operaciones, por ejemplo, para invertir o sacar rentabilidad de sus ahorros.
“Los neobancos ya están desempeñando un rol relevante, el peso que tienen en captación de clientes es asombroso. En 2024 casi un 40% de cuota de captación fue de los neobancos, sobre todo de Revolut que es el más relevante. Sin embargo, el nivel de clientes que declaran que un neobanco es su banco principal es escaso, todavía se busca un banco con más oferta de productos financieros”, destacaba el consejero delegado de Unicaja en un foro financiero esta semana.
Isidro Rubiales aseguraba que los nuevos jugadores han enseñado cosas interesantes al sistema financiero, principalmente porque han puesto el foco en una atención ágil y eficiente, sobre todo en el segmento de los jóvenes, y los está atrayendo. Pero insistía, “todavía no son su principal banco”. Y la banca tradicional, defendía, tiene más acercamiento y una mejor manera de relacionarse con los clientes.
También en este foro, el consejero delegado de CaixaBank reclamaba que la banca tradicional tiene una oferta de productos más amplia, mientras que los neobancos “tienen uno o dos productos”. Gonzalo Gortázar cree que estamos asistiendo a un momento muy especial en el sector financiero desde la aparición de estos nuevos jugadores, que gracias a la tecnología pueden tener una oferta al cliente mucho más directa. La falta de sistemas legacy es su principal ventaja competitiva ya que les permite ser más agiles y enfocarse en aquellas experiencias “donde los bancos tradicionales no hemos estado a la altura por tema de precios”, agregaba.
"Vimos el escenario y reaccionamos creando Imagin"
Pero el CEO de CaixaBank cree que los clientes todavía necesitan atención humana, con oficinas —y eso tiene un coste— además de la confianza que da un banco de larga trayectoria, como son los tradicionales. No obstante, opina que todas las entidades han mejorado su oferta digital desde la aparición de estos nuevos competidores e incluso algunos han creado sus propias marcas.
“Nosotros vimos el escenario y reaccionamos creando Imagin, pero CaixaBank además ya es un banco digital también y con un mayor volumen de negocio”, comentaba. “Cuando miramos a los competidores que más ruido hacen, vemos que Imagin tiene un volumen de negocio nueve veces mayor y es el canal principal de relación bancaria para muchas personas, a diferencia de otros”. No obstante, Gortázar considera que los bancos tienen que seguir trabajando en que la experiencia digital que se da al cliente “esté a la altura de los nuevos entrantes”.
Desde el Sabadell entienden que las relaciones bancarias han cambiado en los últimos años. “La lealtad a los bancos antes se basaba en la proximidad y en la tradición familiar, ahora ha cambiado. Es mucho más fácil cambiar de banco, total o parcialmente, y por eso el número de relaciones bancarias ha cambiado”, explicaba César González-Bueno.
El ejecutivo aseguraba que con “Revolut los clientes no tienen una relación primaria, sino secundaria”. Por eso en las métricas aparece que todos los neobancos crecen, porque los usuarios ya no son tan fieles y trabajan con más de un banco.
Al Santander también le preocupan los neobancos, sobre todo Revolut en Europa y Nubank en América Latina, sus dos mercados principales. En la presentación del plan estratégico hace unas semanas, la presidenta incluso se comparó con estas fintech y avanzó que su banco digital, Openbank, será el motor del grupo y el negocio más eficiente cuando finalice el plan en 2028.
Ana Botín asegura que aprovechará la escala del Santander y la diversificación del grupo para mejorar la eficiencia de Openbank y llevarla al 34%, lo que le situaría en igual o mejor posición que los bancos digitales más grandes del mundo, cuya eficiencia se sitúa entre el 30% y el 38%. Y muy por delante de los bancos tradicionales, que incluso alcanzan al 50%.
