Si hay una noticia financiera que ha llenado las portadas de los medios de comunicación en 2025 ha sido la opa del BBVA sobre el Sabadell. También lo hizo en el 2024, si bien, la operación se alargó durante año y medio, para acabar el pasado 16 de octubre sin éxito para el banco de origen vasco, y para consuelo del catalán.
La opa fallida del BBVA ha mantenido el tablero como estaba, con nueve grandes bancos. Sin embargo, desde el mismo momento que se conoció el resultado de esta opa hostil, el mercado descontaba ya que habrá nuevas fusiones en el sector. Y el Sabadell está de nuevo en el foco.
Los analistas creen que el banco que preside Josep Oliu necesitaría realizar una operación corporativa con Unicaja, Abanca o ambas, para poder mantener tamaño en el futuro ahora que se va a desprender de su filial británica TSB, un negocio que aporta el 20% del resultado al grupo.
En este sentido, S&P Global Ratings señalaba recientemente en un informe que espera un incremento en la consolidación bancaria europea. Los analistas creen que en España e Italia los políticos no están en contra de la consolidación, pero tienen dudas sobre permitir que el mercado esté dominado por dos o tres “megajugadores”. Pese a ello, la agencia prevé que en estos países, así como en las naciones nórdicas, en Europa Central y del Este, habrá nuevas operaciones. También lo creen las propias entidades.
El CEO de CaixaBank confirmó hace unas semanas que hay mucho apetito en el sector por las fusiones, tanto en Europa como España, tal y como se ha visto en 2025 con la del BBVA y el Sabadell. La de BMPS y Mediobanca en Italia, o la de UniCredit con Commerzbank en Alemania. Gonzalo Gortazar, sin embargo, comentó que dada la regulación actual en Europa, hay muchas más opciones de que se produzcan operaciones corporativas en el mercado español. Además, considera que hay más ventajas domésticas que internacionales, aunque a la vez cree que las fusiones bancarias no serán inmediatas y llegarán en el medio y largo plazo.
También lo ven así el Sabadell y Unicaja, a quienes los analistas ven como futuros protagonistas de una fusión. El consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, ha insistido en varias ocasiones en que una fusión entre cualquiera de las entidades medianas en España tendría sentido porque les daría tamaño, no generaría problemas de competencia y les permitiría ahorrar costes.
Sin embargo, defiende que la banca se encuentra en uno de sus mejores momentos. Todas las entidades registran beneficios récord y se encuentran inmersos en la ejecución de sus planes estratégicos, por ello cree que no será inmediato.
“Salvo los tres grandes (CaixaBank, el Santander y el BBVA) todas las entidades medianas españolas somos consolidables en cualquier combinación", declaraba González-Bueno recientemente. “Tendría sentido porque hay complementariedad geográfica, de segmentos y conocimientos. Y habría sinergias de costes y de ingresos”.
Pero el CEO del Sabadell tiene por seguro que esto no va a ocurrir en el corto plazo porque el sector se encuentra en un momento de bonanza. Pero si en algún momento se dan las condiciones, porque cambie el ciclo o llegue una crisis, estas operaciones surgirán.
Unicaja comparte este razonamiento. "Ahora mismo no es el momento, creo que todos tenemos muchas cosas que hacer y en las que trabajar. Todavía no hay ambiente de consolidación", apuntaba el presidente, José Sevilla, en un foro.
Los analistas creen que ese momento puede llegar dentro de dos años, ya que el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) es propiciar la creación de grandes bancos, con menos riesgo y más fuertes para afrontar los vaivenes de la economía. Y de todas las operaciones posibles, Barclays apuesta por la unión del Sabadell y Unicaja.
En su último informe sobre el sector bancario español, publicado días después de que cayera la opa del BBVA, Barclays destacó la posibilidad de una operación entre el banco catalán y el andaluz, dado que ambas entidades han mantenido ya conversaciones de cara a una posible fusión. Los analistas creen que esta operación sería clave en contexto donde el crecimiento se presenta crítico para mantener el perfil independiente del Sabadell.
Desde la crisis financiera de 2008 se han quedado por el camino más de una veintena de entidades y cajas de ahorro españolas, reduciendo a 9 desde casi 40, el número de grandes bancos. Entre las más recientes, está la desaparición del Banco Popular, Bankia o Liberbank.
En la actualidad, CaixaBank, el Santander, el BBVA y el Sabadell concentran ya el 70% del mercado por activos y clientes. Unicaja, Bankinter, Abanca, Ibercaja o Kutxabank completan el mapa bancario español en el que también hay decenas de cajas, cooperativas y sucursales de bancos extranjeros de menor tamaño. Además de nuevos bancos digitales, que en los últimos años han ganado peso en el país.