El Institut Català del Sòl (Incasòl) ha hecho públicos los datos correspondientes al tercer trimestre de 2025 sobre el precio del alquiler en Catalunya, que sitúan la renta media mensual en 876 euros. Esta cifra representa un incremento del 2,5% en comparación con el trimestre anterior, cuando el precio medio se estableció en 854 euros. En relación con el primer trimestre de 2024, que fue el último período antes de la aplicación del tope de precios, el aumento es del 0,9%. El análisis de los datos desagregados por áreas geográficas revela comportamientos diferenciados en función del nivel de tensión urbanística de cada municipio.
En Barcelona ciudad, el importe medio del alquiler alcanzó los 1.153 euros, lo que supone un incremento del 1,5% respecto del trimestre anterior, cuando la renta media era de 1.135 euros. Sin embargo, en términos interanuales desde la entrada en vigor de la regulación, la ciudad condal ha experimentado un descenso acumulado del 3,3%, ya que el primer trimestre de 2024 el precio medio se situaba en 1.193 euros.
En cuanto al conjunto de municipios declarados como zonas tensionadas, el precio medio del alquiler se situó en 894 euros, lo que representa un aumento del 2,7% respecto del trimestre anterior. En estas áreas, que concentran la mayor parte de la población catalana y donde el acceso a la vivienda presenta más dificultades, la variación de los precios muestra una tendencia al alza moderada que, según las autoridades, se enmarca dentro de los parámetros previstos por el mecanismo regulador.
El departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica de la Generalitat ha querido contextualizar estas cifras y ofrece una interpretación técnica de los datos publicados por el Incasòl. Según un comunicado del departamento que dirige Sílvia Paneque, la variación trimestral de los precios es coherente con el funcionamiento del mecanismo de fijación de precios establecido por la normativa vigente. Este mecanismo determina que los nuevos contratos de alquiler toman como referencia el precio de los contratos anteriores, actualizado en función del IPC acumulado o bien aplicando el índice de referencia correspondiente.
Territorio explica que, en consecuencia con este sistema, las variaciones trimestrales que se observan actualmente tienden a reflejar o heredar las variaciones que se produjeron en el momento de la firma de estos contratos anteriores, los cuales se formalizaron mayoritariamente entre cinco y siete años atrás. Estas variaciones históricas quedan actualmente reflejadas después de ser ajustadas con el IPC acumulado durante el período intermedio, lo que genera un efecto de arrastre estadístico en los datos trimestrales.
En comparación con el comportamiento del mercado en los municipios que no están sujetos a regulación, las zonas tensionadas presentan una evolución diferencial. Según los datos proporcionados por la Generalitat, mientras que en las áreas con regulación los precios muestran una estabilidad relativa, en las localidades sin limitación de rentas el coste de los arrendamientos ha experimentado un incremento del 5,7% en el período analizado. Esta diferencia en la evolución de los precios entre ambos tipos de municipios es destacada por el ejecutivo catalán como un indicador de la eficacia del mecanismo regulador.
La evolución del mercado en Barcelona
La consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, Sílvia Paneque, ha proporcionado datos detallados sobre la evolución del mercado del alquiler en Barcelona ciudad. Según ha explicado, la capital catalana ha registrado un descenso acumulado del 3,3% desde el inicio de 2024, una cifra que contrasta con la tendencia observada en los municipios sin regulación, donde los precios han continuado al alza durante el mismo período. Esta información ha sido difundida por la Generalitat en un comunicado emitido este domingo. En cuanto a la comparación con la inflación, los datos del Incasòl indican que el incremento del 0,8% registrado en los municipios declarados zona tensionada se sitúa por debajo de la inflación acumulada del 3,1% durante el mismo período.
Esta circunstancia implica que, en términos reales, una vez descontado el efecto del aumento generalizado de los precios, el coste de los alquileres en estas áreas ha experimentado una disminución del poder adquisitivo destinado a la vivienda. Los técnicos del departamento señalan que esta tendencia rompe con la serie histórica anterior a la contención, en la que los incrementos de los alquileres siempre superaban el IPC. El mercado del alquiler en Catalunya ha registrado durante el tercer trimestre un saldo positivo de 1.584 nuevos contratos de arrendamiento habitual en el conjunto del territorio. De estos, 1.181 contratos corresponden a municipios declarados como zona tensionada, lo que representa aproximadamente el 74,5% del total de nuevos arrendamientos formalizados durante el período. Esta distribución territorial de los nuevos contratos refleja la concentración de la demanda de vivienda en las áreas urbanas más pobladas.
En cuanto a los contratos de temporada, que constituyen una modalidad diferente del arrendamiento habitual, los datos indican que han registrado su segundo menor crecimiento desde la entrada en vigor de la normativa reguladora de los precios del alquiler. Este comportamiento de los contratos temporales es objeto de análisis por parte de los técnicos del departamento, dado que en determinadas ocasiones esta modalidad contractual puede ser utilizada como vía para eludir las limitaciones de precios establecidas para los arrendamientos habituales.
El precio medio del alquiler para el conjunto de Catalunya durante el tercer trimestre de 2025 se ha situado, pues, en 876 euros, una cifra que sintetiza los diferentes comportamientos observados en los diversos segmentos del mercado inmobiliario catalán. Este indicador global incorpora tanto la evolución de los precios en Barcelona ciudad como en los otros municipios tensionados, así como los datos procedentes de las localidades sin regulación, que presentan dinámicas propias no sujetas a las limitaciones establecidas por la normativa.