En un escenario marcado por la brecha social creciente y la necesidad urgente de ofrecer soluciones reales a los colectivos más desfavorecidos, la innovación social emerge como un motor de cambio imprescindible. Bajo esta premisa surge Unada, la aceleradora de proyectos sociales impulsada por Aigües de Barcelona, diseñada para dar respuesta a los desafíos comunitarios en el entorno metropolitano de la capital catalana.

El nombre del proyecto, que fusiona los conceptos de unión y marea (haciendo alusión al término catalán onada), refleja su misión principal: consolidarse como un punto de encuentro para iniciativas vanguardistas y de gran calado desarrolladas por el tejido social de la región. Gracias a su arraigo local, su profundo dominio del territorio y su experiencia directa a pie de calle, estas organizaciones se posicionan como las colaboradoras ideales para hacer frente a las problemáticas actuales y transformar positivamente el día a día de las personas en situación de vulnerabilidad.

Cinco desafíos para un propósito común

La convocatoria de debut de Unada ha priorizado cinco problemáticas críticas y actuales de la región, diseñando líneas de acción específicas para cada una:

  • Mujeres con cargas familiares: Fomento de la inserción en el mercado de trabajo para aquellas en situación de desempleo de larga duración.

  • Juventud y nuevas economías: Formación en habilidades digitales y sostenibles para jóvenes que dejaron los estudios de forma prematura.

  • Séniors y bienestar emocional: Impulso a la empleabilidad de personas mayores de 45 años que conviven con problemas de salud mental.

  • Crisis climática y sinhogarismo: Garantía de acceso a agua potable para el colectivo sin hogar durante periodos de restricciones hídricas y temperaturas extremas.

  • Salud comunitaria: Fomento del consumo de agua de red como un hábito saludable en comunidades especialmente vulnerables.

“Durante dos meses estuvimos recibiendo candidaturas. El proceso fue riguroso: hicimos entrevistas para entender exactamente cuál era la propuesta de valor de cada uno de los programas”, explica Nerea Plaza, responsable de Acción Social de Aigües de Barcelona.

Como cierre de este riguroso filtrado, un tribunal de expertos seleccionó a las dos iniciativas que acceden a la fase final de aceleración: ConnectaDona e Itineraris amb Futur. Ambas propuestas contarán con una dotación financiera de hasta 80.000 euros por proyecto, además de 40 horas de asesoramiento y tutorías a cargo de especialistas, con el objetivo de materializar y poner en marcha sus soluciones disruptivas.

ConnectaDona: IA dirigida a mujeres en situación de vulnerabilidad

“Trabajar conjuntamente con otra entidad siempre es enriquecedor. Creemos que hacer red y conocer otras entidades es fundamental”, señala Laura Baqués de Formació i Treball. “Siempre se aprenden cosas nuevas: nuevas formas de trabajar y de afrontar los retos que van surgiendo, así como la posibilidad de consensuarlo con la otra entidad”, asegura.

Ese es el camino que sigue ConnectaDona, una iniciativa conjunta de Factoría F5 y Formació i Treball. Esta propuesta se centra en la creación de un portal web equipado con un asistente de inteligencia artificial conversacional, diseñado específicamente para ofrecer soporte y orientación a mujeres que atraviesan situaciones de vulnerabilidad.

A lo largo de la etapa de aceleración, la herramienta se ha estado testando y validando de forma conjunta con un equipo técnico de organizaciones sociales y un grupo piloto integrado por 20 mujeres. “Es muy valiente la apuesta de Unada de colaborar desde el inicio con una idea embrionaria y hacer posible todo este proceso de aceleración y acompañamiento, que ha permitido transformar la idea en la herramienta que ahora estamos desarrollando", comenta Jesús Rivera de Factoría F5.

Itinerarios con futuro

Itineraris amb Futur, la segunda iniciativa seleccionada, está coliderada por Àgora y la Asociación de Vecinos de La Verneda. Su propósito es impulsar el tejido comunitario y comercial en los barrios de Sant Martí de Provençals y La Verneda i la Pau. "Las dos entidades ya nos conocíamos, pero nunca habíamos colaborado. Unada nos ha permitido conocer las posibilidades que tiene cada una: una desde la experiencia en la educación de personas adultas y la otra con el conocimiento del tejido empresarial y comunitario del barrio. Además, nos ha abierto la puerta a futuras colaboraciones”, asegura Carla Jarque de la Associació Àgora.

El programa pone el foco en colectivos específicos como jóvenes fuera del sistema educativo, mujeres con cargas familiares, mayores de 45 años y personas migrantes en situación de vulnerabilidad burocrática. “Las herramientas que nos ha aportado Unada, como por ejemplo el design thinking y la investigación creativa, nos han permitido crear una estructura más próxima, más creativa, más pensada en las emociones de la gente e implicando a todas las personas que participan”, indica Narda Rey de la Asociación Vecinal La Verneda.

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El valor del arraigo local y la vanguardia

El propósito de la compañía con Unada va más allá de dar alas a ideas disruptivas; busca tejer redes de colaboración entre organizaciones, conectando también a instituciones públicas, centros de investigación y al sector empresarial en un esfuerzo conjunto.

Propuestas como ConnectaDona e Itineraris amb Futur demuestran que la combinación de innovación, cercanía al territorio y compromiso social constituye el motor definitivo para construir un entorno más justo, cohesionado e inclusivo.