ACS, el grupo que preside Florentino Pérez, está consolidando su posicionamiento estratégico en uno de los sectores de crecimiento más dinámico y con proyección global más elevada: la infraestructura de centros de datos. La compañía acaba de anunciar un importante avance en esta área a través de su filial australiana Cimic, que ha obtenido la adjudicación del contrato principal de construcción para un complejo proyecto de centro de datos ubicado en la ciudad de Johor Bahru, en Malasia.
La nueva instalación está diseñada para ofrecer hasta 57,6 megavatios (MW) de capacidad total, una cifra que refleja su naturaleza industrial y su capacidad para atender las demandas de empresas tecnológicas de gran escala. El proyecto se estructurará en seis edificios principales dedicados al alojamiento de servidores, además de integrar espacios auxiliares para administración, soporte operativo continuo, seguridad física y toda la infraestructura asociada necesaria para el funcionamiento ininterrumpido de una instalación de esta magnitud. El calendario de ejecución establece la finalización de las obras para el año 2028, marcando una trayectoria de desarrollo a largo plazo.
Este centro de datos no se concibe como una entidad aislada, sino como un componente central de un nuevo campus tecnológico integral, el cual abarcará aproximadamente 11,7 hectáreas dentro de un terreno más amplio de 34 hectáreas. Esta configuración en forma de campus permitirá una gestión centralizada, escalabilidad futura y la posible integración de otros servicios o ampliaciones, siguiendo las tendencias más avanzadas en la planificación de infraestructuras digitales.
El consejero delegado de ACS, Juan Santamaría, ha remarcado esta adjudicación como una muestra de la capacidad técnica y la posición de liderazgo del grupo. Santamaría ha destacado que, con más de 9 gigavatios (GW) de capacidad de centros de datos ya entregados o en proceso de construcción a escala global, el grupo se encuentra en una posición privilegiada y con una gran experiencia para satisfacer las necesidades de infraestructura digital de los principales clientes tecnológicos mundiales, los cuales requieren grandes soluciones y con la posibilidad de crecer rápidamente.
Esta adjudicación en Malasia no es un hecho aislado dentro de la relación con este cliente específico. El grupo ACS ya ha desarrollado proyectos similares para la misma empresa a través de su filial Leighton Asia, con presencia consolidada en países como Indonesia y la India. De hecho, Leighton Asia ha construido una amplia cartera de proyectos de centros de datos por todo el continente asiático, con obras activas y ya finalizadas en siete lugares estratégicos: Malasia, Indonesia, Tailandia, la India, Filipinas, Singapur y Hong Kong. Esta red de proyectos demuestra una capacidad de implantación regional sólida y un conocimiento profundo de las particularidades logísticas, normativas y técnicas de cada mercado.
La estrategia de ACS en el sector de las infraestructuras digitales dio un paso decisivo el pasado mes de noviembre, cuando la compañía firmó un acuerdo con el fondo de inversión Global Infrastructure Partners (GIP), ahora parte del gigante BlackRock, para crear una empresa conjunta al 50% dedicada exclusivamente al desarrollo y la operación de centros de datos de última generación a escala mundial.
Esta nueva plataforma, que representa una alianza estratégica de primer orden, se construirá inicialmente sobre la cartera actual de ACS, que comprende 1,7 GW de activos de centros de datos en diversas fases de desarrollo en Europa, los Estados Unidos y Australia. Esta jugada no solo aporta capacidad financiera y de socio, sino que consolida a ACS como actor de referencia en un mercado que requiere enormes inversiones de capital y una visión a largo plazo, posicionándose así como uno de los líderes mundiales indiscutibles en la herramienta básica de la transformación digital: el alojamiento y la gestión de datos.
