La plataforma juvenil Youth Agenda, nacida de la catalana Lideremos, ha desembarcado en Lisboa en el marco de su expansión europea con un encuentro que ha reunido a cerca de un centenar de jóvenes, representantes institucionales y empresarios para debatir sobre los principales desafíos económicos y sociales que afrontan Portugal y la Unión Europea. La iniciativa, que ya se ha celebrado anteriormente en Bruselas y Roma, busca convertir las propuestas de los jóvenes en medidas concretas orientadas a reforzar la competitividad europea y aumentar el peso de las nuevas generaciones en la toma de decisiones.

El acto se celebró este miércoles en la capital portuguesa y contó con la participación del presidente y fundador de Youth Agenda, Tomàs Güell, y de la vicepresidenta y responsable de la organización en Portugal, Julieta Rueff. Ambos defendieron la necesidad de implicar a los jóvenes en la construcción del futuro europeo ante la pérdida de peso internacional del continente y los crecientes retos económicos y geopolíticos.

Durante su intervención, Güell aseguró que cada nueva edición de la plataforma confirma la existencia de “una generación preparada para implicarse y construir una Europa más cohesionada”. Por su parte, Rueff destacó el potencial del talento joven portugués y reivindicó espacios de participación que permitan transformar las ideas en propuestas aplicables tanto en Portugal como en el conjunto de Europa.

El encuentro sirvió también para presentar oficialmente los comités sectoriales de Youth Agenda en Portugal, una estructura basada en grupos de trabajo especializados y orientada a recoger propuestas de jóvenes profesionales y estudiantes. La sesión fue conducida por Hanna Fisahn, encargada de inaugurar esta nueva etapa de la organización en el país.

A lo largo de la jornada intervinieron 14 jóvenes portugueses que abordaron cuestiones vinculadas a la economía, el mercado laboral, la inteligencia artificial, la sostenibilidad o la vivienda. Entre las principales preocupaciones destacaron el acceso al empleo, el encarecimiento de la vivienda y la necesidad de adaptar el sistema educativo a las nuevas exigencias del mercado laboral.

En el ámbito social, João Francisco Lima y Hanna Fisahn defendieron reforzar la atención a la salud mental de los jóvenes y ampliar el acceso al acompañamiento psicológico. También se debatió sobre el futuro del sistema de pensiones y las oportunidades económicas para las nuevas generaciones, con intervenciones de Ana Lobo Antunes, Filipa Montez y Charlotte Carvalhinha.

Otro de los ejes del encuentro fue la competitividad europea. Filipa Fróis defendió la necesidad de reforzar la posición económica de Portugal y de Europa en un contexto internacional cada vez más exigente, mientras que Andrea Testón analizó el papel de Europa en el nuevo escenario geopolítico y la importancia de fortalecer las instituciones comunitarias.

Las cuestiones relacionadas con el empleo y la transición energética también tuvieron protagonismo. Rui Stoffel y Julieta Rueff pusieron el foco en la empleabilidad y las dificultades de acceso al mercado laboral, mientras que João Maria Botelho apostó por acelerar la transformación energética e impulsar una industria más sostenible. Por su parte, Nuno Diogo Gonçalves defendió una reforma educativa orientada a preparar a los jóvenes para los retos del siglo XXI.

La clausura corrió a cargo de António Calçada, vicepresidente de la Fundación Repsol y presidente de la Cámara de Comercio de Portugal en España, quien subrayó la importancia de que la juventud participe activamente en los grandes retos de la sociedad.

Youth Agenda, organización sin ánimo de lucro fundada por Tomàs Güell y Julieta Rueff, prevé continuar su expansión internacional con futuras citas en ciudades como París y Múnich.