Con María Jesús Montero de candidata del PSOE en las elecciones andaluzas del próximo mayo, Pedro Sánchez ha confiado la cartera de Hacienda a Arcadi España García, del que destaca su condición de socialista valenciano, muy próximo a Ximo Puig: ahora tendrá la misión, junto al ministro Carlos Cuerpo, de desencallar los Presupuestos Generales del Estado y el nuevo modelo de financiación autonómica, incluido el de Catalunya.

Arcadi España nació hace 51 años en Carcaixent, un municipio conocido por los cultivos de naranjos y la industria de los cítricos, situado en la comarca valenciana de la Ribera Alta. De entrada, un dato: pertenece a una comunidad infrafinanciada, por lo que, en el pasado, reclamó un sistema de financiación autonómica más justo, aunque sin que eso provocara tensiones ni con Ferraz ni con el gobierno de Pedro Sánchez.

Antes de que Catalunya plantease una financiación “singular”, Arcadi España ya defendió en una entrevista en ON ECONOMIA que con el actual sistema no se va a ninguna parte, aunque eso de la singularidad no lo acabó de aceptar. En definitiva, hasta ahora ha apostado por un modelo que tenga en cuenta las diferentes circunstancias territoriales, transparente y medible, y ha pedido empatía a todas las comunidades para alcanzar “un gran consenso”.

No es un político especialmente dado a grandes titulares de prensa, ni tampoco al protagonismo mediático. Pasa por ser un gestor económico sólido, del que se valora más su fiabilidad que su carisma. En su entorno lo definen como “moderado”, “pragmático” y “dialogante”, como un “socialdemócrata influido por Willy Brandt”. No pertenece al núcleo duro del sanchismo, pero mantiene buena relación con el entorno del presidente.

Comenzó como asesor en el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Posteriormente, en la Comunitat Valenciana, se convirtió en la mano derecha del entonces presidente Ximo Puig: de jefe de su gabinete pasó a conseller, primero de Política Territorial (2019–2022) y, luego, de Hacienda y Modelo Económico (2022–2023). Diversos medios periodísticos valencianos le situaron como delfín de Ximo Puig, aunque él prefirió saltar a la política española como Secretario de Estado de Política Territorial (2023–2026) en el gobierno de Pedro Sánchez, lo que le ha valido para que ahora se convierta en ministro de Hacienda.

Por lo que respecta a las grandes líneas de su actuación, ha defendido el diálogo institucional con Catalunya, la superación del conflicto político sin judicialización o la integración de las demandas catalanas dentro del marco constitucional.

Es un licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales, con un máster en Gestión Pública. De sus aficiones, se sabe que practica asiduamente el ciclismo, que es un coleccionista de libros –como su padre, fallecido en un accidente en 2016– y melómano.