Sin una solución milagrosa, Bruselas pide una respuesta coordinada al encarecimiento de los precios. ¿Pero de qué tipo? La Comisión promete presentar pronto a los 27 un "conjunto de herramientas" para hacer frente a los costes energéticos, incluida una propuesta para garantizar que la electricidad pague menos impuestos que los combustibles fósiles. Mientras tanto, Bruselas sugiere que los estados consideren las propuestas de la Agencia Internacional de la Energía, que recomienda reducir la velocidad en las autopistas, teletrabajar, utilizar el coche compartido o el transporte público, o reducir los viajes aéreos cuando haya alternativas.

La UE también está preparando a la gente para una crisis energética que probablemente durará. "Aunque la paz regresara mañana" en Oriente Medio, "no volveríamos a una situación normal porque la infraestructura energética de la región ha sido destruida por la guerra", ha subrayado Dan Jørgensen, Comisario Europeo de Energía. En cuanto al gas, la Comisión Europea ya había recomendado que todos los Veintisiete redujeran el llenado de sus existencias para el próximo invierno, con el fin de aliviar la presión sobre los precios.

Todas las propuestas

En cuanto a la electricidad, Bruselas sugiere rebajar temporalmente los impuestos. Sin embargo, a corto plazo, "la reducción coordinada de la demanda" de petróleo y gas "es una de las únicas palancas" que tiene a disposición de la Comisión Europea para reducir la presión sobre los precios, según Phuc-Vinh Nguyen, especialista en energía del Institut Jacques Delors. "La segunda palanca es el futuro plan de electrificación europeo previsto para mayo", pero "sería posible acelerarlo identificando buenas prácticas a favor del cambio a lo eléctrico", concluye.

Así pues, la Comisión Europea defendió el martes una reducción de la demanda de petróleo en Europa, ante una crisis energética que corre el riesgo de perdurar a causa de la guerra en Oriente Medio. ¿Deberíamos dejar los coches en el garaje o reducir el tráfico aéreo? El comisario europeo Dan Jørgensen no quiso dar una respuesta clara después de una reunión con los ministros de energía de la UE. Pero "nos encontramos en una situación que podría empeorar (...). Es necesaria una reducción de la demanda [de petróleo], animo firmemente a los estados miembros a tenerlo en cuenta cuando apliquen diversas medidas de crisis", subrayó.

Diferencias entre estados miembro

Desde el estallido del conflicto hace un mes, el precio de la gasolina ha aumentado un 70% en Europa y el del petróleo cerca de un 60%, lo que representa un aumento de la factura de 14.000 millones de euros para la Unión Europea. Ante este brote, los europeos reaccionaron de manera desorganizada. Ante las dificultades presupuestarias, Francia ha optado por ayudas específicas de unos 70 millones de euros para aligerar la factura del combustible para agricultores, pescadores y transportistas. España, en cambio, ha presentado un plan de 5.000 millones de euros que incluye una reducción del IVA y un descuento de hasta 30 céntimos por litro de combustible en el surtidor. En Italia, un decreto ley redujo temporalmente los precios de los combustibles en 25 céntimos por litro. Se tomaron medidas similares en Portugal y Suecia. Sin criticar directamente estas medidas, la Comisión pidió a los Veintisiete que evitaran "medidas que puedan aumentar el consumo de combustible".