La falta de vivienda asequible en Catalunya, y concretamente en Barcelona y su ámbito metropolitano, sigue creciendo. La principal causa es la escasa nueva oferta, combinada con el crecimiento de la población, y esto es especialmente flagrante en cuanto a vivienda de protección oficial, en un momento de precios disparados tanto en lo que respecta al alquiler como a la compra.
En este contexto, el papel de las administraciones públicas catalanas en cuanto a la promoción de nueva vivienda pública es más que discreto. Tres de cada cuatro municipios del ámbito metropolitano de Barcelona no iniciaron ni una sola vivienda de protección oficial (VPO) el año pasado, cuando las necesidades ya eran urgentes y el Govern había anunciado un plan para promover 50.000 viviendas.
Según un informe de la Associació de Promotors de Catalunya (APCE), solo el 23% de los 131 municipios del ámbito metropolitano de Barcelona registraron alguna calificación provisional de VPO en 2025. Además, el 89% registró una ratio de pisos protegidos inferior a uno por cada 1.000 habitantes.
El estudio estructura Catalunya en ocho partes, similares a las veguerías, y establece el ámbito metropolitano como las comarcas del Barcelonès, el Baix Llobregat, el Vallès Oriental, el Vallès Occidental y el Maresme, territorio que sumaba el año pasado más de 5,1 millones de habitantes.
En 2025, más de 104.000 personas o familias habían solicitado su inscripción en el Registro de Solicitantes de vivienda de protección oficial. El número de VPO calificados, sin embargo, fue de 3.000, de modo que solo se iniciaron los trámites para construir pisos protegidos para uno de cada 35 solicitantes. "Esta comparación demuestra que existe una gran distancia entre la necesidad social de vivienda acreditada y la capacidad efectiva del sistema para generar nueva oferta asequible", valora la APCE.
El problema es que llueve sobre mojado. En los últimos cinco años, solo el 46% de los municipios del ámbito metropolitano registró alguna calificación para hacer VPO, es decir, que más de la mitad no ha iniciado ninguna en cinco años a pesar de las necesidades existentes.
Menos visados que nuevos hogares
El mercado de la vivienda libre no vive una situación mucho mejor. El Plan Territorial Sectorial de Vivienda prevé que las comarcas del área metropolitana de Barcelona necesitan 15.500 nuevas viviendas anuales debido a la creación de nuevos hogares. Sin embargo, en 2025 los visados de obra nueva fueron de poco más de la mitad, lo que hace que se vayan acumulando las necesidades de nueva vivienda.
Lo cierto es que el ámbito metropolitano es donde se concentran más calificaciones de HPO (3.004 de las 3.128 de toda Catalunya), pero también es donde las necesidades de vivienda, especialmente asequible, son más altas. Los visados totales de obra nueva, incluyendo libre, fueron 8.758, más de la mitad de los 15.589 de toda Catalunya.
"El diagnóstico es claro: la demanda de vivienda protegida es muy superior a la nueva oferta que se está generando. Si por cada vivienda protegida iniciada hay casi 35 solicitudes inscritas, el problema no es solo de regulación, sino de capacidad real de construcción. La vivienda asequible necesita suelo, licencias, financiación, seguridad jurídica y viabilidad económica", ha lamentado Xavier Vilajoana, presidente de la APCE.
