El sistema eléctrico español registró un déficit provisional de unos 1.100 millones de euros al cierre de la decimotercera liquidación del ejercicio 2025, una cifra que todavía no es definitiva porque las liquidaciones se realizan en función de los consumos y el total de un año no se conoce hasta dos meses después de haber finalizado el ejercicio. Así lo ha informado la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha explicado que se producen catorce liquidaciones provisionales acumulativas a cuenta antes de la liquidación definitiva, que tendrá lugar antes del 1 de diciembre de este año. En esta decimotercera liquidación, los ingresos totales fueron de 13.336 millones de euros, mientras que los costes ascendieron a 14.435 millones.
La CNMC ha indicado que durante este mes se produjeron desajustes temporales entre ingresos y costes del sistema eléctrico, una circunstancia prevista en el artículo 19 de la Ley 24/2013, de 26 de diciembre. A consecuencia de estos desajustes, la liquidación acumulada con cargo al sector eléctrico se vio afectada por un coeficiente de cobertura del 90,9%. La demanda de consumo, por su parte, ascendió a 232.519 gigavatios hora. La cantidad a pagar a cuenta a los productores en esta liquidación alcanzó los 253,54 millones de euros.
Los presupuestos del Estado cubren una parte del déficit
Esta liquidación supuso un total de 4.358 millones de euros acumulados desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 2025. De esta cantidad, 4.310,66 millones de euros se pagaron con cargo al mismo sector eléctrico, mientras que los 47,7 millones de euros restantes fueron cubiertos por los presupuestos generales del Estado. Esta aportación estatal correspondió al 50% de la retribución específica de las instalaciones ubicadas en territorios no peninsulares, un mecanismo diseñado para compensar los gastos adicionales que soportan estas zonas por su condición de insularidad o aislamiento.
La CNMC también ha facilitado los datos correspondientes a la primera liquidación de este año 2026, correspondiente al mes de enero, en la que el sistema eléctrico registró un déficit de 860 millones de euros. En esta ocasión, los ingresos totales fueron de solo 261 millones de euros, mientras que los costes ascendieron a 1.121 millones. La desproporción entre ambas cifras refleja la magnitud del desajuste temporal, que ha quedado patente en un coeficiente de cobertura del 18%, muy inferior al registrado en las liquidaciones del ejercicio anterior. La demanda de consumo durante el mes de enero fue de 3.924 gigavatios hora.
En cuanto al sector gasista, la cuarta liquidación del ejercicio ha mostrado un comportamiento más positivo. El total de ingresos liquidables declarados ascendió a 627,41 millones de euros, una cifra que representa un incremento del 10,3% en comparación con el mismo período del ejercicio anterior. Este aumento refleja tanto una actividad más elevada de consumo como una cierta recuperación de los precios después de los altos niveles de incertidumbre de los últimos años. La demanda de gas durante el año gasista 2026 facturada hasta el 31 de enero ascendió a 92,4 teravatios hora, una cifra que supone un aumento del ocho por ciento respecto al mismo período del año gasista 2025.
Dentro de esta demanda, destaca especialmente el incremento del consumo en el escalón superior RL.11, que subió un 12,9 %, lo cual representa 5,7 teravatios hora adicionales. También registraron aumentos significativos los escalones RL.2 y RL.3, con subidas del consumo del 14,5% y del 27,1% respectivamente. Adicionalmente, al consumo interno, el sistema gasista español también canalizó exportaciones de gas natural por gasoducto por un valor de 5,7 teravatios hora. A esta cifra se añaden 4 teravatios hora de gas trasvasado desde las plantas de regasificación a buques, una operación que refleja el papel de España como hub gasista europeo, así como 3,3 teravatios hora de gas cargado en cisternas para distribución por carretera. En conjunto, la energía total de salida del sistema gasista durante el período de liquidación fue de 105,5 teravatios hora, una cifra que evidencia la importancia estratégica del sector para la economía española y para la seguridad de suministro del continente.
