La Central Sindical Independiente y de Funcionarios ha anunciado este lunes un calendario de movilizaciones en la Agencia Tributaria que incluye paros parciales y una huelga general para el próximo 8 de junio en todos los centros de trabajo del organismo. Las protestas, que coinciden en el tiempo con el desarrollo de la Campaña de la Renta, tienen como objetivo presionar a la AEAT para que desatasque la negociación de diferentes cuestiones relacionadas con las condiciones laborales de la plantilla, que el sindicato considera bloqueadas desde hace meses. CSIF advierte que la coincidencia con la campaña no es casual, sino que busca maximizar la visibilidad de las reivindicaciones en un momento de máxima actividad de la Agencia.
El calendario de movilizaciones comenzará el próximo 6 de mayo con una concentración ante la Secretaría de Estado de Hacienda, una fecha escogida estratégicamente en pleno desarrollo de la campaña de declaración del impuesto sobre la renta. El sindicato busca así visibilizar sus reivindicaciones en un momento de especial actividad para la Agencia Tributaria, cuando miles de contribuyentes recurren a sus oficinas y canales telemáticos para presentar el borrador. La concentración, que se prevé multitudinaria, servirá para dar el pistoletazo de salida a un mes de movilizaciones que tendrán su punto álgido a principios de junio. CSIF ha asegurado que intentará minimizar las consecuencias que estas protestas puedan causar a los ciudadanos, consciente de la importancia del servicio público que prestan los trabajadores de la AEAT y del delicado momento del año en que se desarrollarán.
Paros parciales de una hora el 13 y 29 de mayo
Después de la concentración inicial, el sindicato ha convocado para el 13 y el 29 de mayo paros parciales de una hora de duración en los centros de trabajo de la Agencia Tributaria. Estas movilizaciones, de carácter simbólico, pero con capacidad de alterar el normal funcionamiento de los servicios, servirán como calentamiento para la jornada de huelga general prevista para el 8 de junio. CSIF confía en que las movilizaciones presionen a la dirección de la AEAT para que vuelva a sentarse en la mesa de negociación y desatasque los asuntos pendientes. El sindicato ha advertido que, si no hay una respuesta favorable por parte de la administración, el calendario de protestas podría ampliarse con nuevas convocatorias.
CSIF ha interpuesto un conflicto formal contra la Agencia Tributaria por mantener bloqueada la negociación de diferentes asuntos en materia de condiciones laborales. Entre las cuestiones pendientes, el sindicato destaca la implantación de una carrera administrativa y profesional que permita a los trabajadores progresar en su puesto de trabajo sin cambiar de cuerpo, una reivindicación histórica del colectivo. También exige una regulación adecuada del teletrabajo para adaptarlo a las necesidades de la plantilla, especialmente después de la experiencia acumulada durante la pandemia. Además, CSIF reclama que los empleados del Servicio de Vigilancia Aduanera sean considerados profesión de riesgo, lo cual comportaría complementos salariales y mejoras en sus condiciones de seguridad laboral.
Un acuerdo de 2024 sin desarrollar
El sindicato recuerda que en el año 2024 se firmó un acuerdo con la Agencia Tributaria en el que se recogían todos estos compromisos. No obstante, desde entonces no se ha producido ningún avance significativo en ninguna de estas cuestiones, según denuncia CSIF. El sindicato considera que la administración ha incumplido los plazos y las expectativas generadas, y que la falta de voluntad negociadora por parte de la AEAT justifica la interposición de un conflicto formal y la convocatoria de movilizaciones. La central sindical ha recordado que el personal de la Agencia Tributaria ha demostrado durante años un alto grado de compromiso y profesionalidad, y que ahora reclama que este esfuerzo sea reconocido con mejoras tangibles.
La central sindical que dirige Miguel Borra ha pedido a la dirección de la Agencia que inicie negociaciones para desbloquear la situación antes de que las movilizaciones previstas puedan afectar la Campaña de la Renta, que es el período de más actividad del año para los trabajadores del organismo. CSIF ha advertido que, si no hay una respuesta favorable, los paros parciales y la huelga general se desarrollarán tal como está previsto, con el consiguiente impacto en la atención al contribuyente.
El sindicato ha hecho un llamamiento a la responsabilidad de la administración para evitar que el conflicto se agrave, a la vez que ha garantizado que mantendrá los servicios mínimos necesarios para garantizar que la Campaña de la Renta pueda desarrollarse con las mínimas garantías para los ciudadanos. La decisión de CSIF de convocar movilizaciones en medio de la campaña refleja la frustración de un colectivo que considera agotada la vía del diálogo después de meses de negociaciones infructuosas. Las próximas semanas serán clave para determinar si la administración cede a las presiones o si, por el contrario, el conflicto se intensifica con la huelga general del 8 de junio. Mientras tanto, los trabajadores de la Agencia Tributaria se preparan para un mes de mayo marcado por la tensión laboral y la incertidumbre sobre el futuro de sus condiciones de trabajo.
