Los principales grupos financieros del Estado han comenzado el año con una cifra de negocio histórica. El Santander, el BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja han acumulado un beneficio conjunto de 10.814 millones de euros durante el primer trimestre, lo cual representa un incremento del 27,42% respecto al mismo período del año anterior. Este nuevo récord se explica por el aumento generalizado de los ingresos y de la actividad bancaria, pero también por un elemento extraordinario: la plusvalía obtenida por el Santander con la venta de su filial en Polonia. Si se excluye este impacto, el crecimiento conjunto se atenúa hasta el 5,1%. La entidad presidida por Ana Botín cerró en enero la venta de Santander Bank Polska al grupo austríaco Erste Bank por 3.400 millones de euros. Esta operación generó una plusvalía de 1.895 millones de euros, que ha engrosado las cuentas del primer trimestre.
Sin este ingreso extraordinario, el beneficio del Santander habría crecido un 12,6% en lugar del 60% reflejado en los resultados publicados. El resto del sector también ha presentado cifras positivas, pero con un tono más moderado. De todos los grandes bancos, solo el Sabadell ha visto reducir su resultado. La entidad que preside Josep Oliu registró un beneficio de 251 millones de euros, un 29,1% menos que en el mismo trimestre del año anterior. Los responsables de la entidad han explicado que esta caída responde a tres factores: el descenso del margen de intereses, las menores comisiones obtenidas y los costes extraordinarios derivados de un nuevo plan de prejubilaciones. El resto de grandes entidades, en cambio, han presentado cifras positivas: El BBVA creció un 10,8%; CaixaBank, un 7%; Bankinter, un 7,6%; y Unicaja, un 1,4%.
El negocio bancario mantiene el buen tono a pesar de la moderación del crecimiento
Más allá del impacto puntual de la venta en Polonia, los analistas destacan que el sector bancario español continúa mostrando una buena salud financiera. El margen de intereses, la principal fuente de ingresos de la banca, se mantiene en niveles elevados gracias a la política de tipos altos del Banco Central Europeo. Aunque se espera que los tipos empiecen a bajar en los próximos meses, hasta ahora el efecto positivo sobre las cuentas bancarias ha sido evidente. Además, la morosidad se mantiene controlada y la demanda de crédito, aunque moderada, no ha caído en picado.
Si se aísla la operación de la venta de Santander Polska, el beneficio conjunto de los seis grandes bancos habría sido de 8.919 millones de euros. Esta cifra, a pesar de ser sensiblemente inferior a la publicada, supone un incremento del 5,1% respecto al primer trimestre de 2025. Es un crecimiento más modesto, pero positivo, que refleja que el negocio bancario continúa expandiéndose a pesar de la desaceleración económica y las tensiones geopolíticas. Los bancos medianos y pequeños también han presentado resultados favorables, aunque con cifras menos llamativas que las de las grandes entidades.
En conjunto, los resultados del primer trimestre confirman que el sector bancario español atraviesa un buen momento. Los récords de beneficio se explican en parte por operaciones puntuales, pero también por una gestión eficiente de los costes y por una adaptación en torno a tipos altos. Los bancos han conseguido aumentar sus ingresos por comisiones y han controlado el gasto, lo cual ha permitido mejorar los márgenes. De cara a los próximos trimestres, el reto será mantener esta rentabilidad en un escenario de previsible rebaja de los tipos de interés y de competencia más elevada para captar ahorro de los clientes. De momento, el primer trimestre deja un balance positivo y unas perspectivas que, si bien no son de crecimiento disparado, sí que permiten ser optimistas.