Invertir en plata es una excelente manera de diversificar la cartera de inversiones, aunque hay que decidir si se desea invertir en plata física, como lingotes o monedas, o mediante instrumentos financieros como ETFs. Este metal precioso está en máximos históricos desde 2012, ganando incluso terreno al oro. De hecho, acumula una revalorización de más del 60% en lo que va de 2025, situándose en camino de registrar su mejor desempeño anual desde 2010. La plata ha llegado a valores de casi 80 euros en el mercado internacional, partiendo de los 30 euros de inicio de 2025.
De hecho, la plata y otros metales preciosos han registrado un favorable rendimiento anual en 2025, con ganancias significativas el último tramo del año. Las razones son varias, pero radican en el hecho de que los conflictos geopolíticos generan incertidumbre económica y los potencia como valores refugio para el capital más conservador. Ello en un contexto de debilidad del dólar. También de escasez de oferta del metal, ya que “según los analistas, se espera que el déficit mundial de plata aumente, ya que la minería únicamente puede producir unos 800 millones de onzas al año. Además, las expectativas de más recortes de tipos en 2026 siguen reforzando la predilección del capital por este tipo de inversiones.
La plata a menudo se considera un punto de entrada más accesible debido a su precio más bajo, pero ofrece una alta volatilidad y un crecimiento potencial, particularmente debido a sus aplicaciones industriales, señala Daniel Marburger, consejero delegado de la firma alemana StoneX Bullion. Este experto pronostica, asimismo, que las perspectivas para la plata son sólidas, sobre todo porque su demanda industrial sigue creciendo en sectores como la energía renovable, la
electrónica y la atención sanitaria. Se espera que el creciente uso de plata en tecnologías verdes, como los paneles solares, impulse la demanda de este metal precioso.
Marburger constata que la plata se usa para producir piezas de alta calidad para las industrias automotriz, de maquinaria y ferroviaria. Y profundiza: “entre el 40% y el 50% de la demanda mundial de platino proviene de la industria automotriz. Este uso significativo subraya el papel esencial del metal para garantizar la eficiencia y confiabilidad de los componentes del sector”. Y, cada vez más, centros de datos vinculados a la inteligencia artificial.
Por su parte, Carsten Menke, Head Next Generation Research en Julius Baer, destaca que “las tenencias de productos físicos respaldados por plata han aumentado en unas 2.950 toneladas en lo que va de año, lo que apunta a una acumulación cercana al 10% de la oferta global de plata”. Este experto advierte que "el mercado de la plata, por su pequeño tamaño, es muy susceptible a movimientos rápidos y bruscos de precios”. En su opinión, este rally “es claramente una historia de demanda por parte de inversores y especuladores, más que por aplicaciones industriales de la plata, que representan alrededor de la mitad de la demanda total”, según ha declarado a la plataforma financiera española Finect.
