Circular con la ITV caducada puede suponer una sanción económica y problemas añadidos si tienes un accidente. La inspección técnica no es solo un trámite: acredita que el vehículo cumple las condiciones mínimas de seguridad y emisiones para circular. Aunque tengas cita, la ITV sigue estando caducada hasta que el vehículo supere la inspección. Por eso conviene revisar la fecha con antelación y no esperar el último día para pedir cita.
Cuánto cuesta la multa por ITV caducada
La multa por circular con la ITV caducada es de 200 euros. Se considera una infracción grave, aunque no implica pérdida de puntos del carné. La misma sanción se aplica si el vehículo circula con una ITV desfavorable, es decir, cuando ha pasado por la estación, pero se han detectado defectos graves que hay que reparar. En cambio, si el resultado de la ITV fue negativo y el vehículo sigue circulando, la sanción puede llegar a 500 euros. Este caso es más grave porque implica defectos muy graves que inhabilitan el vehículo para circular por sus propios medios.
Inmovilización del vehículo
La inmovilización se puede producir cuando el vehículo presenta deficiencias que suponen un riesgo especialmente grave para la seguridad vial o cuando no reúne las condiciones necesarias para seguir circulando. Si la ITV está simplemente caducada, lo más habitual es la sanción económica. Pero si además el vehículo tiene defectos evidentes, problemas de seguridad, emisiones excesivas o una ITV negativa, los agentes pueden impedir que siga circulando. En una ITV negativa, el vehículo no puede salir de la estación circulando. Se debe trasladar mediante grúa u otro medio ajeno al propio vehículo hasta el taller o el lugar donde se debe reparar.
Tener ITV caducada puede complicar mucho la gestión de un siniestro. La aseguradora puede revisar si el estado técnico del vehículo tuvo relación con el accidente. En daños propios, la compañía puede rechazar la cobertura si la póliza excluye expresamente los siniestros con ITV caducada o si el mal estado del vehículo influyó en el accidente. En daños a terceros, el seguro obligatorio protege al perjudicado, pero la aseguradora podría reclamar posteriormente determinadas cantidades al responsable si se demuestra un incumplimiento grave de las condiciones legales o técnicas del vehículo. Por eso, aunque el coche esté asegurado, circular sin ITV vigente aumenta el riesgo económico y legal en caso de accidente.
Diferencia entre ITV caducada y suspendida
La ITV caducada significa que ha pasado la fecha límite para hacer la inspección periódica. El vehículo no tiene la ITV en vigor y no debería circular hasta regularizar su situación. La expresión "ITV suspendida" se usa de manera coloquial, pero técnicamente el resultado puede ser desfavorable o negativo. Una ITV desfavorable indica que se han detectado defectos graves. El vehículo solo puede circular para ir al taller y volver a la estación de ITV para una nueva inspección. Una ITV negativa indica defectos muy graves. En este caso, el vehículo queda inhabilitado para circular y se tiene que trasladar por medios ajenos, normalmente en grúa.
Si la ITV te caducó hace meses, lo primero es pedir cita cuanto antes y evitar usar el vehículo hasta pasar la inspección. Tener una cita reservada no equivale a tener la ITV en vigor. Antes de ir, revisa elementos básicos como luces, neumáticos, frenos, limpiaparabrisas, matrícula, documentación y testigos del cuadro. Si el vehículo lleva tiempo parado o presenta síntomas de avería, es recomendable revisarlo antes en un taller. Si no está en condiciones de circular, no lo conduzca a la estación: utilice una grúa. Así reduce el riesgo de sanción, avería o accidente. Para evitar este problema en el futuro, revise el adhesivo de la ITV, consulte el informe de la última inspección y reserve cita en línea antes de la fecha de caducidad.
