El proyecto de ley de presupuestos, aprobado este viernes por el Govern en un consejo ejecutivo extraordinario, ha llegado al Parlament con un escaso consenso político. No obstante, la consejera de Economía, Alicia Romero, ha presentado el proyecto de ley de las compras para 2026 que contemplan un gasto global de casi 50.000 millones de euros (49.162 millones), el 74,2% del cual se destinará a mejorar el estado del bienestar, dado que son partidas que corresponden a actuaciones sociales, "vivienda, educación, sanidad, infraestructuras y movilidad", ha destacado Romero.
Estos presupuestos incrementan el gasto público anual en 9.126 millones de euros, y los 49.162 millones totales son un 22,8% superior a las últimas cuentas que se han aprobado en Catalunya, correspondientes a 2023, durante el mandato de ERC. Esta cifra de 9.126 millones también representa un incremento del 10% respecto al gasto realizado por la Generalitat durante 2024, en que los presupuestos siguieron prorrogados, y el Govern aprobó después de pactos con ERC y los Comuns suplementos de crédito por valor de unos 4.000 millones de euros.
Sin embargo, las cuentas para 2026 vehicularán 4.146 millones a inversiones, la mitad de las cuales se financiarán con un ahorro corriente previsto de 2.475 millones, obtenido gracias a la buena marcha de la economía y a la mejor gestión de los recursos. "El dato de inversiones es el más alto desde 2010", ha subrayado.
El Govern hace valer que este capítulo crece a pesar de que no incluye fondos Next Generation —que han aportado 10.000 millones a Catalunya en tres años—, como ocurrió hace dos años, por lo cual, el incremento de las inversiones es del 45%.`Las prioridades son el fortalecimiento de los servicios públicos, el fomento de la vivienda y la aceleración de la inversión. La consejera Romero ha destacado que en 2025 se han ejecutado 3.423 millones de las inversiones previstas, un 122%.
Las cuentas anuales se han elaborado con un déficit equivalente al 0,1%, en línea con los anteriores. El déficit se controla y mantiene en el 0,1%, con unas cifras de deuda que se prevé reducir del 28,4% al 27,4% sobre el PIB. En este sentido, el Gobierno confía en la cancelación del FLA, que rebajaría la deuda de los 90.000 millones a 70.000 millones y dejaría el porcentaje sobre el PIB en el 22%. "Esperamos que la aprobación sea este año", ha recordado Romero.
De los ingresos no financieros de la Generalitat de 48.231 millones, un 82% (32.894 millones) provienen del modelo de financiación. Unos 6.481 millones más de los simpostos propios y cedidos (16%), "una cifra que evidencia que la economía va bí y que, a pesar de todo, el sector de la vivienda, también".
Vivienda se lleva casi 2.000 millones
De los 36.379 millones que irán a gasto social (el 74% del total presupuestado), de manera que, en valores absolutos, salud, educación y derechos sociales e inclusión son las áreas que más crecen en presupuesto. El departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica también aumenta un 35% el gasto (894 millones más), hasta un total de 3.453 millones, convirtiéndose en el cuarto departamento con más recursos públicos para este año.
De estos destacan los 1.900 millones para políticas de vivienda, entre otras medidas servirán para mejorar las ayudas al alquiler. Habrá 50 millones para la bonificación de los intereses de los préstamos para la financiación de la entrada por la compra de la vivienda para jóvenes y unos 9 millones más para fomentar la obra nueva de vivienda protegida oficial (VPO).
Una partida de 300 millones estaría destinada a la compra de viviendas, y otra de 150 millones, a la rehabilitación de viviendas, mientras que el Institut Català de Finances aportará 600 millones más y 50 más a rehabilitación.
El capítulo destinado a vivienda "es la cifra más alta de los últimos años" y responde a "la prioridad del Gobierno porque la falta de acceso a la vivienda tiene mucho que ver con la pobreza de las familias y la generación de grandes desigualdades".
Por departamentos, lidera Salud, un año más
Los departamentos que cuentan con un presupuesto más alto son, en primer lugar, Salud, con 13.840 millones y un crecimiento de 2.428 millones, un 21,3% más. En esta área, las inversiones más importantes serán para reforzar la atención especializada con unos recursos de más de 8.600 millones y para la atención primaria con 3.813 millones, con el objetivo de que las personas que lo requieran tengan una atención sanitaria en un plazo máximo de 48 horas.
Le sigue Educación, con 8.356 millones, que crece un 24,5%. Este departamento focalizará los esfuerzos en dos ámbitos principales: la atención a las familias vulnerables con 253 millones para ayudas al transporte y comedor escolar que beneficiarán a 214.000 y 46.800 niños, respectivamente; y, en segundo lugar, a la mejora de los centros educativos con 314 millones ya que en Catalunya están operativos más de un millar de barracones en centros escolares y muchos de los equipamientos de enseñanza necesitan mantenimiento y reformas.
La política de Derechos Sociales e Inclusión obtiene un presupuesto de 4.248 euros, un 28% más alto. En este apartado se incluyen algunos aspectos transversales como solo residencias públicas y unos 150 millones para mejorar las condiciones salariales y laborales con un nuevo sistema de tarifas. En temas de movilidad, habrá 194 millones para mantener la bonificación del transporte público al 50%, vigente actualmente, con la T-Usual y la T-Jove —un compromiso que los Comuns arrancaron al PSC en las negociaciones— y las bonificaciones para las diferentes modalidades sociales y las personas en situación de desempleo.
En cuanto al resto de departamentos, Interior obtiene 2.352 millones, un 34,5%; y Investigación y Universidades, unos 1.950, con un aumento del 23,7%. Cabe recordar que todos estos aumentos se referencian a las cuentas catalanas de 2023, las últimas aprobadas en el Parlamento. En cuanto a Investigación y Universidades, la consejera Romero ha destacado que hay una importante dotación de 1.195 millones para las universidades públicas y unos 80 millones más para el fomento del talento, en diferentes ámbitos; a la vez que impulsará la innovación y la transferencia de conocimiento con diversas actuaciones por valor de 52 millones de euros.