Compartir piso lejos de las grandes urbes ya no garantiza pagar menos por el alquiler de una habitación. El coste del arriendo se ha disparado en los municipios del extrarradio de las capitales españolas. A fecha de hoy ya se observan precios para el alquiler de una habitación que rebasan los 700 euros en municipios colindantes con Madrid y Barcelona, y que rebasan los 700 euros.
El dato más revelador es la cuota mensual que se paga en Villanueva de la Cañada, población a 35 kilómetros de Madrid capital, donde alquilar una habitación cuesta de media 703,57 euros, según los datos del portal especializado pisoscompartido.com. Lo mismo ocurre con otra población de las afueras de Madrid, a escasos 26 kilómetros, Villaviciosa de Odón con alquileres para compartir piso a 687 euros por habitación.
Sin lugar a dudas, están por encima de la media de Madrid (unos 600 euros al mes en una zona céntrica) y por encima de Barcelona (646 euros de media), la capital de provincia más cara de España. En Catalunya, en el cinturón de Barcelona, L'Hospitalet de Llobregat (530,28 euros), Badalona (490,77 euros), Cerdanyola del Vallès (447,89 euros), Sabadell (430,86 euros) y Terrassa (408,54 euros) sostienen precios igualmente altos, hasta el punto de que L'Hospitalet supera a capitales de provincia como Santa Cruz de Tenerife (504,08 euros), Cádiz (473,50 euros) o Bilbao (461,88 euros).
En el entorno de Madrid, se suman a las dos localidades más caras San Sebastián de los Reyes (495,33 euros), Getafe (472,70 euros), Alcobendas (468 euros), Alcorcón (449,64 euros), Móstoles (449,63 euros), Alcalá de Henares (436,09 euros) o Leganés (402,56 euros).
El fenómeno se extiende también al área de Valencia, con municipios como Paterna (477 euros), Torrent (382 euros) o Burjassot (365,34 euros), y confirma que la presión ya no distingue entre el corazón de las grandes ciudades y su periferia inmediata.
Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com explica que una de las causas es la alta demanda que tienen estas ciudades que concentran universidades, polígonos y grandes centros de trabajo. "Son municipios que están bien conectados con la capital y arrastran un parque de vivienda muy limitado", añade. Cuando la demanda crece sobre una oferta que apenas se mueve, el precio de la habitación reacciona igual que en cualquier gran ciudad, explica Font.
El 1x3, el gran contraste
Frente a este panorama, el mapa conserva contrastes notables. Entre los municipios más económicos para compartir habitación figuran Ontinyent (202,92 euros), en Valencia; Ponferrada (238,06 euros), en León; Tortosa (243,18€), en Tarragona, y Talavera de la Reina (248,08 euros), en Toledo. La distancia con las localidades más caras resulta tan amplia que, con lo que cuesta una sola habitación en Villanueva de la Cañada (703,57 euros), podrían alquilarse más de tres en Ontinyent. El contraste se aprecia incluso frente a las capitales: el municipio más barato del estudio se sitúa por debajo de Badajoz (211 euros), la capital de provincia más asequible del país.
"Conviene no leer los precios bajos como una buena noticia automática. En muchos de estos municipios compartir sale a cuenta precisamente porque la actividad económica y el empleo son más débiles, de modo que el ahorro en vivienda no siempre compensa para quien necesita estar cerca de un mercado laboral. El problema de fondo no se resuelve mirando solo a las grandes urbes: hoy atraviesa también a localidades medianas de todo el país", concluye el director de estudios.
