La economía española creció en el primer trimestre del año un 0,5%, una décima más que en el trimestre anterior, gracias el avance de la inversión y de las exportaciones, pues el consumo de los hogares se contrajo un 1,3% y el gasto público bajó un 1,6%. En términos interanuales, el PIB pisó aún más el acelerador y elevó nueve décimas su crecimiento, desde el 2,9% al 3,8%, según el avance de datos de Contabilidad Nacional publicado este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El Ministerio de Asuntos Económicos ha destacado que esta aceleración del PIB se ha debido al impulso de las exportaciones y a la inversión y se ha producido "en un contexto internacional de gran incertidumbre", marcado por las consecuencias de la guerra de Rusia en Ucrania, lo que evidencia, a su juicio, la "gran solidez y resiliencia" de la economía española.

 

Tras los datos publicados este viernes, el Departamento que dirige Nadia Calviño ha subrayado que España "ha alcanzado prácticamente el nivel de PIB previo a la pandemia", el único indicador pendiente de recuperar.

El consumo final de los hogares, el agregado con mayor peso en el PIB, se contrajo un 1,3% y encadena dos trimestres consecutivos de caídas tras ceder un 1,7% en el cuarto trimestre. El gasto en consumo final de las administraciones públicas cayó un 1,6%, cuando el trimestre anterior crecía a un ritmo del 2%.

Por el contrario, la inversión se incrementó un 1,2%, fundamentalmente por el empuje de la inversión empresarial en maquinaria y bienes de equipo, que subió un 3,8%, tras la fuerte caída del trimestre previo. La inversión en vivienda y otra construcción también se recuperó en el primer trimestre, con un avance del 1%.

Crecen las exportaciones de bienes y servicios

Las exportaciones de bienes y servicios crecieron un 5,8%, después de un cuarto trimestre en negativo. Las importaciones también se recuperaron y avanzaron un 3,1%, en línea con el repunte de la inversión empresarial interna. Por sectores destaca el crecimiento del 4,8% de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca. La construcción registró un avance trimestral del 2,1%, mientras que la industria creció el 0,6%.

El sector servicios se quedó estancado, con una ligera caída del 0,1%, si bien las actividades de comercio, hostelería y transporte crecieron el 2,7% trimestral frente a la contracción del trimestre previo. El PIB a precios corrientes se situó en 351.617 millones de euros, lo que supone un nuevo máximo trimestral en la serie histórica del INE. La renta nacional bruta creció un 2,1% trimestral, mientras que la renta nacional disponible bruta se incrementó un 2,6%.