"Somos uno de los principales motores del país. Si entras en una habitación de hospital y miras, todo lo que ves es plástico". Maria Mas, directora gerente de la Asociación de Empresas Químicas de Tarragona (AEQT), reivindica la fuerza de un sector, el petroquímico, a veces menospreciado, pero que no es solo importante para Tarragona, sino para toda Catalunya. De hecho, es pionero en economía circular en el mundo, pero tiene problemas: actualmente no es fácil competir globalmente siendo una industria europea.

A todo el mundo le suena la petroquímica de Tarragona, pero no todo el mundo sabría decir qué hacen. Principalmente, productos químicos, plásticos y combustibles. Y, como toda industria, se está transformando, para ser más sostenible y dar respuesta a los retos de la sociedad actual. Plásticos reciclados y reciclables, combustibles 100% renovables y materia prima a partir de residuos son algunas de las cosas que ya se hacen y se conocen menos, pero son los pilares sobre los cuales se construye la petroquímica del futuro.

Esto no quiere decir que se abandone ni se menosprecie la petroquímica actual. El complejo petroquímico de Tarragona es el clúster químico más importante del sur de Europa y se extiende en 1.200 hectáreas, repartidas en dos polígonos, por los municipios de Vila-seca, la Canonja, Salou, Reus, Constantí, el Morell y la Pobla de Mafumet. Creado hace 55 años, trabajan en él numerosas empresas, entre las que destacan más de 30 multinacionales, como Repsol, Basf, Ercros, Moeve, Covestro, Iberdrola, Dow, Sarpi Veolia, Shell y Dow Chemical.

Las cifras hablan por sí solas. Da empleo directo a 5.800 personas; indirecto, a 5.200 más, e inducido, a 33.000, de manera que genera actividad para más de 40.000 puestos de trabajo. Esta cifra supone más del 10% de toda la población ocupada de toda la demarcación de Tarragona. Esto, en un solo complejo industrial, habla muy claro sobre su importancia en la economía de la zona. Y es empleo de calidad: más del 90% indefinido y con salarios por encima de la media de la industria, que ya está por encima de la media de sectores.

Petroquimica Tarragona 3

La petroquímica de Tarragona tiene una producción anual de 22 millones de toneladas, la mitad de la producción del sector químico de Catalunya y un 25% de la del Estado. Hablamos de un pastel, en el ámbito español, de más de 85.000 millones de euros, con una contribución al PIB, directa, indirecta e inducida, de unos 65.000 millones de euros. Pues una cuarta parte de este pastel lo pone Tarragona: un 1,2% del PIB español, según cálculos de la AEQT.

Pero aquí se deben sumar los carburantes. La zona tiene dos de las nueve refinerías que hay en el Estado, y las dos que hay en Catalunya, que tienen el 15% de la capacidad de refinamiento de petróleo español. Gracias a estos volúmenes, la petroquímica supone más del 50% de las exportaciones de la demarcación de Tarragona y más del 60% de los movimientos en el puerto de su capital.

"Producimos materias esenciales"

"Hemos nacido para superar todas las crisis", asegura Maria Mas, y pone como ejemplo la pandemia, como un momento importante para el sector: "Las empresas químicas siempre producimos porque producimos materias esenciales. La materia nos dio mucha autoestima, porque no podíamos parar", explica, y pone ejemplos, como materiales que entregaron a hospitales o residencias para proteger habitaciones y evitar contagios. "Pase lo que pase, siempre estamos. Somos un pilar", añade la directora de la AEQT.

Mas explica la petroquímica de Tarragona como "un ecosistema industrial enfocado a la mejora continua y la mejora de nuestro entorno" y, lo define con las palabras "modernidad y eficiencia". Tiene delante, sin embargo, algunos retos. El primero es "transformar la economía lineal en una economía circular", algo que ya está haciendo, por ejemplo, con plásticos reciclados y combustibles 100% renovables. "Somos pioneros", asegura.

Petroquimica Tarragona

Pero hay que hacer frente a un segundo reto, que es que "esta actividad esté valorada por el mercado", ya que los productos de economía circular son más caros, y que la administración los impulse, ya que redunda en una mejora para la sociedad: "Catalunya necesita herramientas para reducir los residuos que tira a los vertederos".

El último reto, quizás el más importante, es el que menos depende de la propia industria: la competitividad. "Nos preocupa mucho, porque tenemos unos competidores en Estados Unidos y en China y el sudeste asiático que pagan la energía a mitad o un tercio del precio que pagamos nosotros. Esto hace que algunas industrias estén produciendo lejos de sus máximos de capacidad. "Este es el gran reto que debemos superar para que toda la transformación sea posible", apostilla.

Repsol, uno de los grandes pilares de la petroquímica de Tarragona

Como decíamos, hay más de 30 grandes empresas en el complejo, pero Repsol es la más importante con diferencia. Ocupa más de 500 hectáreas, de las 1.200 totales, con actividades de refinamiento, producción de olefinas y química derivada, además de instalaciones logísticas, de GLP y marítimas. Tiene una capacidad industrial de 11 millones de toneladas anuales y una producción química de 2 millones de toneladas anuales.

La empresa energética que preside Antoni Brufau da trabajo a más de 1.400 personas de forma directa y a unas 1.700 de forma indirecta, sosteniendo una red de cerca de 500 proveedores y empresas especializadas, con compras superiores a los 100 millones de euros a empresas del entorno. Repsol dispone de terminal marítima propia en el Port de Tarragona y está conectada con otras industrias y mercados mediante transporte marítimo, por carretera, por ferrocarril y a través de una extensa red de tuberías.

Repsol petroquimica tarragona

Como el conjunto de las empresas del complejo, Repsol también tiene el reto de avanzar hacia la economía circular, y tiene el proyecto para hacerlo. Ha costado, ya que se encontró con un entorno fiscal que dificultaba la inversión, pero ahora el proyecto de la ecoplanta ya está aprobado y se prevé que sea una realidad en 2029.

Repsol invertirá 800 millones de euros en la instalación, que será la primera planta de Europa que fabricará metanol renovable y metanol circular a partir de residuos. La ecoplanta tendrá capacidad para procesar hasta 400.000 toneladas anuales de residuos sólidos urbanos y convertirlos en 240.000 toneladas de combustibles renovables y productos circulares. "¡Es un proyecto pionero en el mundo, transformador y valiente!", lo define la directora de la AEQT, que destaca que dará una segunda vida a residuos no reciclables destinados a acabar en un vertedero o incinerados.