La manera de pagar ha cambiado tanto y tan rápido en los últimos años que hoy resulta extraño detenerse a pensarlo. Lo que antes requería sacar billetes y contar monedas se resuelve ahora con un gesto casi automático: acercar un plástico al lector o apoyar el teléfono en la pantalla. Las terrazas, los supermercados de barrio y las grandes superficies reflejan la misma tendencia. Cada vez son más los consumidores que salen de casa sin una sola moneda en el bolsillo y confían en la tecnología para resolver cualquier compra, desde un café hasta una cena. Sin embargo, esa aparente igualdad entre unos y otros métodos esconde diferencias que rara vez se explican en el momento de pagar. Lo que para muchos resulta indistinto, usar la tarjeta o el móvil, implica, en realidad, dos formas muy distintas de exponer la información personal. Y ahí, justo en ese detalle técnico, es donde los especialistas en seguridad detectan una brecha considerable.
Juan Carlos Galindo, investigador especializado en fraudes, ha abordado esta cuestión en un formato tan cotidiano como lo es hoy TikTok. En una conversación publicada en su perfil, el experto parte de una pregunta que reconoce recibir con frecuencia: cuál de los dos sistemas electrónicos ofrece mayor protección. Para responder, Galindo recurre a una explicación que desmonta la idea de que ambos funcionan de manera equivalente. Cuando se paga sin contacto con la tarjeta, lo que ocurre es un intercambio de datos por radiofrecuencia. El datáfono recibe una identificación que, en el caso de la tarjeta física, permanece siempre invariable.
@jcgalindo_ ¿Tarjeta o Móvil? ¿Cuál te protege mejor? 🤔 Cada vez que sacas tu tarjeta en un comercio, estás exponiendo tus datos más de lo necesario. En este reel te cuento por qué el móvil es mucho más seguro. Mientras que tu tarjeta tiene los números impresos, tu móvil genera un código de un solo uso que no sirve de nada si alguien intenta robarlo. 🕵️♂️❌ 🛡️ Mi consejo: Configura siempre el doble factor de autenticación y prioriza el móvil. Es comodidad, pero sobre todo, es protección. 👇 Y tú, ¿cómo pagas habitualmente? ¿Eres de los que prefiere sentir la tarjeta en la mano o ya lo llevas todo en el móvil? #JuanCarlosGalindo #InformeGalindo #PagosMoviles #HacksSeguridad #DineroSeguro ♬ sonido original - Juan Carlos Galindo
Es decir, cada vez que se acerca la tarjeta para pagar, se emite el mismo código. Eso, según el investigador, abre una puerta a quienes buscan aprovecharse del sistema. Un delincuente con los medios adecuados podría capturar esa identificación y replicarla para hacer movimientos no autorizados. El teléfono móvil, en cambio, opera bajo una lógica distinta. Cada vez que se utiliza para pagar, el dispositivo genera una identificación diferente. Eso significa que, aunque alguien interceptara los datos de una transacción, esa información no le serviría para la siguiente operación. Esa diferencia en el diseño de la comunicación es lo que, a juicio del especialista, inclina la balanza hacia el lado del móvil en términos de seguridad.
Más allá de la comparación entre dispositivos, Galindo pone el acento en algo que a menudo se descuida: el uso adecuado de las herramientas de protección que ya están disponibles. La recomendación pasa por activar la verificación en dos pasos en todas las aplicaciones vinculadas a medios de pago. Se trata de un recurso que, aunque está al alcance de cualquier usuario, todavía no se utiliza de forma generalizada.
La idea que subyace en sus explicaciones es sencilla. No se trata solo de elegir un método u otro, sino de combinar bien las defensas digitales. Priorizar el teléfono frente a la tarjeta física cuando las circunstancias lo permiten y reforzar el acceso con capas de autenticación adicionales son dos gestos que, sumados, reducen de forma notable el margen de maniobra de los defraudadores. En un entorno donde los hábitos de consumo avanzan más rápido que la conciencia sobre los riesgos, pequeños cambios en la rutina pueden marcar la diferencia.