El precio del petróleo fluctúa al ritmo de las acciones y declaraciones de Donald Trump. Este jueves, una nueva amenaza a Irán ha catapultado el precio del barril de Brent, de referencia en Europa, hasta los 107,60 dólares, un 6% más, ya que el miércoles cerró a un precio de 101,16 dólares en el mercado de futuros de Londres.

Desde la invasión de Irán por parte de Estados Unidos e Israel, el crudo se ha catapultado desde unos 70 dólares el barril hasta alrededor de los 100 dólares, hasta tocar techo por encima de los 118. El miércoles, sin embargo, se había relajado después de que Trump insistiera en el cese de los ataques a infraestructuras estratégicas y en la previsión de que el final de la guerra estaba cerca.

Sin embargo, el discurso del presidente estadounidense volvió a cambiar este miércoles por la tarde y recuperó las amenazas, después de que el régimen iraní desmintiera que las negociaciones para el final de la guerra estaban avanzadas. “Atacaremos con mucha dureza. En las próximas dos o tres semanas, los haremos volver a la edad de piedra, que es donde pertenecen”, dijo en un discurso televisado para la nación, en el cual dijo también que las negociaciones de paz continúan.

El discurso de Donald Trump también tuvo efecto en las bolsas. Los principales mercados asiáticos han cerrado en números rojos, entre los cuales destacan el Kospi surcoreano y el Nikkei japonés, con pérdidas del 4,9% y del 2,6% respectivamente. Los futuros de la bolsa en Estados Unidos también apuntan a pérdidas este jueves, en el cual los principales parqués estadounidenses y europeos también abren antes de cuatro días de descanso por Semana Santa.

El discurso de Trump

La guerra de Irán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz, lugar estratégico para el tránsito de mercancías, entre ellas, el petróleo. Trump se mostró optimista sobre la apertura “natural” del estrecho una vez termine la guerra, ya que Irán necesitará vender petróleo para financiar su reconstrucción. De momento, sin embargo, a pesar de sus mensajes que prometen una guerra corta, no se vislumbra el final del conflicto.

“Cuando el conflicto termine, el estrecho se abrirá de forma natural, simplemente se abrirá por sí mismo, ya que querrán vender petróleo, ya que es lo único que tienen para intentar reconstruir el país”, dijo el presidente estadounidense en el mismo discurso, en el cual prometió también que los altos precios de los carburantes, el gran efecto económico de la guerra, bajarán.

“El flujo de crudo se restablecerá, los precios de la gasolina bajarán rápidamente y las cotizaciones bursátiles volverán a subir con celeridad, aunque en realidad, no han bajado mucho”, aseguró. El Dow Jones ha caído un 5,5% desde el inicio de la guerra, mientras que el precio de la gasolina en EE. UU. se ha encarecido un 30%. En Europa la subida fue aún más importante, aunque las medidas que se han llevado a cabo en países como España, tanto por parte de los gobiernos como de algunas petroleras, han mitigado la subida.