La brecha de género persiste en el sector tecnológico en España, una actividad que emplea poco más de un millón de personas en España. Más de la mitad del empleo se concentra en tres comunidades autónomas: Madrid con 290.192 ocupados, Catalunya con 222.977 y Andalucía con 144.224. Del total, únicamente uno de cada cuatro empleos (20,1%) lo desempeña una mujer, según un análisis realizado por Randstad a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2026. De las 217.642 mujeres con trabajo en el sector IT destaca que la dirección de servicios TIC cuenta con una cuota femenina del 39,5%.

A continuación, esa cuota femenina se reparte en ingenieros eléctricos, electrónicos y de telecomunicaciones con un 23,8%, y especialistas en base de datos y redes junto a analistas o diseñadores de software y multimedia, con un 23,1% y 21,8% respectivamente.

Más diferencia entre los programadores

La presencia de mujeres varía totalmente en el extremo opuesto, ya que entre instaladores y reparadores de equipos, programadores informáticos y técnicos de operaciones TIC y asistencia, se reparten en un 1%, 12,7% y 16,4% respectivamente. La brecha de género se hace más que evidente según los datos que ha analizado Randstad, sobre todo en la programación, las operaciones técnicas y la instalación de equipos.

Por otro lado, el mayor crecimiento interanual del sector, con un aumento del 15,8%, es para los ingenieros técnicos en electricidad, electrónica y telecomunicaciones, con hasta 27.300 ocupados (los programadores informáticos crecieron en un 10,9% con 226.581 profesionales). No obstante, la fuerza laboral más importante relacionada con el empleo tecnológico sigue siendo la de analistas y diseñadores de software y multimedia con el 21,5%, junto a los programadores informáticos con el 20,9%. Con 459.768 profesionales, estas dos categorías profesionales suman más de cuatro de cada diez ocupados dedicados al desarrollo de software y programación.

"El avance de los ingenieros técnicos y los programadores confirma la necesidad de profesionales capaces de responder a la transformación digital de las empresas y a la creciente complejidad de las infraestructuras tecnológicas", indica el director nacional de Randstad Digital, Adrián Gómez.

Finalmente, el bloque territorial del empleo en IT se reparte principalmente entre tres comunidades al concentrar más de la mitad del empleo: Madrid con 290.192 ocupados, Cataluña con 222.977 y Andalucía con 144.224.

Trabajo para profesionales de entre 25 y 44 años

En lo que respecta a la edad de los empleados, la franja de entre 25 y 34 años forma el grupo más numeroso (317.115 ocupados con un 29,3% del total), seguida de la de 35 y 44 años (285.123 profesionales y el 26,3%). El análisis saca a la luz un dato relevante: los trabajadores de entre 25 y 34 años representan el grupo más numeroso entre los programadores informáticos (85.371 ocupados), y entre los técnicos en operaciones de tecnologías de la información y asistencia al usuario (57.643).

Los puestos directivos se llevan una mayor concentración en las franjas de edad superiores, con 57.452 profesionales de 45 a 54 años en la categoría de servicios TIC y empresas.

Contratos, en su mayoría, fijos

En el nivel formativo, el análisis de Randstad indica que el nivel educativo varía según el tipo de puesto. Los ingenieros con el 97,6%, el desarrollo de software con el 95% y la gestión de datos y redes con el 94,3% tienen estudios universitarios. En cambio, los perfiles técnicos y operativos concentran más del 60% del empleo en soporte de TI, grabación audiovisual e instalación y reparación de equipos. 

La contratación indefinida supera el 90% en la mayoría de los perfiles, como uno de los aspectos destacados del sector que enmarca la estabilidad laboral. De hecho, los instaladores y reparadores alcanzan el 98,3% y los especialistas en base de datos y redes informáticas, un 97,1%.

"Estos perfiles, sobre todo los jóvenes, además del salario como primera razón, valoran el proyecto y la estabilidad en su decisión de decantarse por una oferta laboral u otra, seguida de las oportunidades de desarrollo y formación en nuevas tecnologías", mantiene Adrián Gómez sobre cómo el grueso de las necesidades de las empresas sigue siendo cubierto por personal indefinido.

Sobre la inteligencia artificial (IA), Adrián Gómez menciona que "es un driver transformador ineludible, pero las empresas están encontrando ciertas dificultades en su implantación a escala, lo que hace que el impacto a priori inminente de la IA en este tipo de trabajos se esté dilatando en el tiempo".