Actualmente, cada vez más profesionales con experiencia laboral optan por dejar el sector privado y prepararse para una competición, según datos de Supera Oposiciones, una escuela especializada del grupo educativo Power Education. Concretamente, el 55% de los candidatos actuales trabajaban como empleados en el sector privado antes de empezar sus estudios, mientras que solo el 6,7% corresponden a recién graduados. 

Lejos de responder al perfil tradicional del joven que acaba de graduarse en la universidad, la edad media de los solicitantes es de 37 años, con más del 60% de los candidatos concentrados en el grupo de edad de 25 a 44 años. Por lo tanto, es evidente que el acceso a la Administración Pública se está convirtiendo en una decisión de reconversión profesional adoptada en etapas más maduras de su carrera. Detrás de este cambio está, sobre todo, la búsqueda de certeza. Para el 40% de los opositores, la estabilidad y la seguridad jurídica son el principal desencadenante para dar el paso hacia el empleo público, mientras que otro 20% apunta a la insatisfacción con la precariedad o con la cultura corporativa del sector privado como motivación principal.

Seguridad frente a aspiracionalidad

Sin embargo, y más allá de las condiciones estrictamente económicas o salariales, la posibilidad de combinar la carrera profesional con los proyectos personales emerge como uno de los grandes factores diferenciadores. El 42% de los candidatos consideran que la Administración Pública es el único entorno laboral en España donde tener hijos no penaliza la carrera profesional. De hecho, el 56,2% de los profesionales del sector público argumenta que obtener una posición pública les proporcionaría una seguridad significativa para afrontar proyectos como formar una familia o acceder a vivienda. Además, el compromiso con este modelo laboral es especialmente revelador, ya que el 49,5% afirma que continuarían haciendo el examen público aunque el sector privado ofreciera exactamente las mismas garantías de equilibrio entre la vida laboral y personal que el sector público.

Más del 70% teletrabajo: la condición esencial 

El atractivo del empleo público también podría convertirse en una herramienta para abordar uno de los principales desajustes estructurales del país: la concentración de oportunidades profesionales en las principales ciudades. Los opositores dan una puntuación media de 8 sobre 10 a la descentralización de los órganos estatales como instrumento para atraer y retener talento en las regiones de la llamada España vacía. De hecho, el 26,7% otorga a esta posibilidad la puntuación máxima. Sin embargo, trasladar organismos públicos fuera de las grandes capitales no sería suficiente para movilizar talento, por sí solo. La flexibilidad laboral parece ser una condición determinante. La posibilidad de teletrabajar entre el 70% y el 100% de la jornada laboral sería el principal incentivo para trasladarse a una zona rural para el 36,2% de la oposición, por delante de los incentivos económicos o bonificaciones territoriales (32,4%) y el acceso preferencial a la vivienda (17%).

Por su parte, y para que estas sedes provinciales se conviertan en su "primera opción" voluntaria, la calidad de las oportunidades profesionales es decisiva. El 39% de los candidatos solicitan posiciones que sean igual o más atractivas profesionalmente que las disponibles en las grandes capitales; el 26,7% apunta a más flexibilidad laboral y el 21% a la necesidad de suplementos salariales para contrarrestar el coste de la vida. "Estos datos nos muestran una transformación profunda en las prioridades de los profesionales en España. No nos enfrentamos a una falta de vocación en la empresa privada, sino a una reevaluación consciente de lo que significa un empleo de calidad. El Estado está atrayendo perfiles con experiencia, madurez y talento maduro del sector privado que buscan un marco de estabilidad y certeza para desarrollar sus planes de vida sin sacrificar la conciliación familiar. Del mismo modo, el compromiso con el teletrabajo y la descentralización abre una ventana única para democratizar el talento y estructurar el territorio nacional, siempre que sepamos cómo ofrecer proyectos profesionales atractivos y flexibles en cualquier lugar del país", concluye Jesús Polvorinos, jefe de Supera Posiciones.